Lo que comenzó como una de las negociaciones presupuestarias más complejas para los gobiernos regionales, terminó con una victoria política para los territorios.
Después de semanas de gestiones, reuniones y una férrea defensa de sus recursos, los gobernadores consiguieron que Hacienda retrocediera en su propuesta de recorte para 2027 y que el acuerdo alcanzado con el Ejecutivo recibiera respaldo unánime en la Comisión Especial Mixta de Presupuestos.
No fue una concesión gratuita. La unidad de los 16 gobiernos regionales, que articularon una posición común a través de la Asociación de Gobernadores Regionales de Chile (Agorechi), y el respaldo de parlamentarios de distintos sectores, fueron determinantes para sentar al ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, a negociar y conseguir una salida que inicialmente parecía difícil.
“Esto es el logro de toda la región”, destacó el gobernador de Ñuble, Óscar Crisóstomo, quien integró el equipo negociador de Agorechi y participó activamente en las gestiones para evitar que la propuesta inicial de Hacienda, que para Ñuble significaba una disminución cercana al 9%, se concretara.
“Lo hemos logrado. Después de varias semanas de negociación, hoy hemos llegado a un acuerdo que ha sido aprobado unánimemente en el Congreso. Quiero agradecer a todos los parlamentarios, particularmente a la senadora Yasna Provoste, quien fue capaz de juntar a los gobiernos regionales con el Ministerio de Hacienda para entrar a un proceso de negociación”, sostuvo.
El entendimiento permitirá que Ñuble cuente en 2027 con $84.581 millones, prácticamente el mismo presupuesto del ejercicio actual, con una diferencia nominal de 1,37%. La propuesta original contemplaba una reducción sustancialmente mayor, de alrededor de $11 mil millones para la región.
A ello se suma que los gobiernos regionales dejarán de entregar al nivel central el 3% de sus presupuestos para emergencias, mecanismo que hasta ahora significaba una retención de recursos regionales.
“La diferencia será compensada, porque el próximo año no entregaremos el 3% de emergencia al nivel central como ocurría todos los años”, explicó Crisóstomo.
Más autonomía para ejecutar
El acuerdo no se limita a recuperar los recursos. Incorpora la apertura presupuestaria desde enero, lo que permitirá comenzar anticipadamente la ejecución de obras y programas, además de diez medidas de flexibilidad administrativa destinadas a reducir trámites y agilizar la inversión, particularmente a través del FNDR. También considera mecanismos para facilitar el reemplazo de funcionarios que se acojan a retiro en los gores.
El presidente de Agorechi, Alejandro Santana, destacó que el entendimiento representa un reconocimiento al papel de los gobiernos regionales y a la necesidad de fortalecer su capacidad de gestión.
“Tenemos más autonomía para poder ejecutar nuestros proyectos, dando un énfasis a las prioridades, a la urgencia del territorio”, afirmó el gobernador de Los Lagos, quien también destacó que la negociación permitiera despejar incertidumbres que amenazaban la planificación regional.
El vicepresidente de la asociación y gobernador de Valparaíso, Rodrigo Mundaca -quien lideró las conversaciones con el Ejecutivo-, calificó la jornada como ‘histórica’ y puso el acento en la fuerza que adquirió la posición conjunta de los territorios.
“Lo que prevaleció fue la cordura, lo que prevaleció fue la decencia, no fueron las malas palabras ni tirar el mantel, sino que el diálogo”, sostuvo, agradeciendo especialmente a los parlamentarios que facilitaron el entendimiento.
La concesión del ministro Quiroz también fue parte de este desenlace. El titular de Hacienda reconoció la disposición de los gobernadores y el papel del Congreso, señalando que el punto de encuentro fue “el decidido empuje por la descentralización. Hoy la política ha mostrado lo mejor de sí”, expresó.
Para el gobernador de Santiago, Claudio Orrego, el resultado dejó una señal sobre la capacidad de incidencia de las regiones cuando actúan coordinadamente. “Cuando las regiones se unen, el país gana”, sentenció.




