El verano en la Región de Ñuble se expresa más allá del descanso y el paisaje, instalándose como un tiempo de encuentro comunitario, rescate patrimonial y vida cultural al aire libre. Durante los meses de enero y febrero, plazas, parques municipales, medialunas, playas y espacios públicos de distintas comunas se convierten en escenarios donde conviven tradiciones campesinas, festivales musicales, cine, ferias productivas y actividades deportivas, dando forma a una agenda estival diversa y profundamente ligada a la identidad del territorio.
Bulnes, Yungay, Quillón, Cobquecura, Chillán Viejo y Ninhue concentran parte importante de esta programación, con celebraciones gratuitas y abiertas a la comunidad que combinan memoria rural, expresiones artísticas contemporáneas y propuestas recreativas para todas las edades.
Trillas a yegua suelta, fiestas costumbristas, carnavales, conciertos, festivales de cine y encuentros al aire libre no solo marcan el pulso del verano en la región, sino que también fortalecen el sentido de pertenencia local, dinamizan la economía comunal y proyectan a Ñuble como un destino donde la cultura y la tradición siguen siendo protagonistas.
En el caso de Chillán, este 13 de enero parte la séptima edición del Festival Nacional de Cine Ñuble, que este año concentrará sus actividades también en cumunas extendiéndose hasta el 17 del mismo mes.






