La Región de Ñuble continúa encabezando las cifras de desempleo del país. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), correspondiente al trimestre julio-septiembre de 2026, la tasa de desocupación regional llegó a 11,8%, con un incremento de 1,8 puntos porcentuales respecto de igual período del año anterior.
El resultado supera ampliamente el promedio nacional, que se situó en 9,8% durante el mismo trimestre, tras aumentar 1,3 puntos porcentuales en 12 meses. De esta manera, la brecha entre Ñuble y el país alcanzó los dos puntos porcentuales, en un escenario marcado por el retroceso de la ocupación y el aumento de las personas que buscan trabajo.
Además, el registro regional corresponde a la segunda tasa de desocupación más alta desde el trimestre mayo-julio de 2020, cuando alcanzó un 12,1%, en plena crisis económica asociada a la pandemia. La cifra actual confirma las dificultades que enfrenta el mercado laboral de Ñuble para generar puestos de trabajo y absorber a quienes buscan incorporarse a una actividad remunerada.
Según el INE, el aumento de la desocupación se explica porque la fuerza de trabajo disminuyó apenas 0,1% en doce meses, mientras que el número de personas ocupadas cayó 2,2%. En paralelo, las personas desocupadas aumentaron 18,4%, reflejando un deterioro del mercado laboral regional.
La tasa de participación laboral se ubicó en 55,4%, con una disminución de 0,5 puntos porcentuales, mientras que la tasa de ocupación llegó a 48,9%, tras retroceder 1,4 puntos. A su vez, la población fuera de la fuerza de trabajo creció 1,9%.
Agricultura y construcción concentran las caídas
Por sectores económicos, las mayores incidencias negativas en el empleo se registraron en agricultura y pesca, con una disminución de 23,8% de las personas ocupadas; construcción, con una caída de 21,6%, y enseñanza, con un retroceso de 10%.
La contracción también se manifestó en las categorías ocupacionales. Los asalariados formales disminuyeron 3,7% en 12 meses, mientras que los asalariados informales retrocedieron 7,1%.
La evolución de la agricultura y la pesca resulta especialmente relevante para Ñuble, dada la importancia de estas actividades en la estructura productiva regional y su vinculación con el empleo rural y las labores estacionales. A ello se suma la caída en construcción, una actividad que tiene incidencia directa en la generación de puestos de trabajo y en la inversión pública y privada.
Mayor desocupación entre las mujeres
El desempleo continúa afectando con mayor intensidad a las mujeres. En este grupo, la tasa regional alcanzó 12,8%, con un aumento de 0,8 puntos porcentuales en 12 meses. Entre los hombres, en tanto, llegó a 11%, aunque el incremento anual fue más pronunciado, de 2,6 puntos porcentuales.
La diferencia entre ambas tasas fue de 1,8 puntos porcentuales, con una desocupación femenina que se mantiene por encima de la masculina.
A nivel nacional, la situación también mostró un deterioro. La tasa de desempleo de las mujeres llegó a 10,5%, mientras que la de los hombres se situó en 9,3%. Así, Ñuble registró tasas superiores a las del país en ambos grupos, con diferencias de 2,3 puntos porcentuales entre las mujeres y 1,7 puntos entre los hombres.
Informalidad y subutilización laboral
Otro indicador que refleja las dificultades del mercado laboral regional es la ocupación informal. En Ñuble, la tasa se situó en 32,5%, sin variaciones respecto de un año atrás. Esto significa que casi una de cada tres personas ocupadas trabaja en condiciones de informalidad.
La cifra supera en 6,1 puntos porcentuales el promedio nacional, que alcanzó 26,4% durante el mismo trimestre. Aunque el número de ocupados informales disminuyó 2,4% en Ñuble, la persistencia de una tasa elevada muestra que la informalidad sigue siendo un componente importante del empleo regional.
La tasa combinada de desocupación y fuerza de trabajo potencial, indicador que incorpora a quienes no tienen trabajo y a personas disponibles o interesadas en trabajar que no forman parte de la fuerza laboral activa, llegó a 24%, con un incremento de 1,8 puntos porcentuales en doce meses.
En este indicador también se observa una brecha de género: la tasa alcanzó 27,1% entre las mujeres y 21,3% entre los hombres, con una diferencia de 5,8 puntos porcentuales.



