Señor Director:
El informe del INE publicado en septiembre sitúa a las personas de 60 años o más en el 23,3% de la población residente censada de Ñuble en 2024, frente al 19,8% nacional. La diferencia debe incorporarse al diseño de servicios y sus canales de atención.
La edad no determina por sí sola autonomía o habilidad digital. Sin embargo, un servicio que exige desplazamientos repetidos puede imponer costos distintos según movilidad, redes de apoyo y distancia. Contar atenciones no permite saber si el problema quedó resuelto.
La investigación de Maestas, Mullen y Powell (2023, muestra que el envejecimiento puede involucrar efectos sobre empleo y productividad. Su estudio estadounidense no estima los resultados de Ñuble; refuerza la necesidad de adaptar capacidades y organización.
Propongo medir gestiones resueltas, viajes adicionales y tiempo total del usuario, combinando atención remota y presencial. Una región más longeva necesita servicios que conserven autonomía y reduzcan esfuerzos evitables, con alternativas seguras para quienes requieren apoyo.
Juan Alberto Díaz
Ingeniero comercial




