Señor Director:
Que el Ministerio de Educación haya puesto la alfabetización inicial en el centro del programa Chile Aprende y Avanza responde a una urgencia que la evidencia viene advirtiendo hace años. La iniciativa abre una oportunidad para fortalecer los aprendizajes fundamentales desde los primeros años de escolaridad y evitar que las brechas se profundicen. Hoy cerca de 81 mil niños y niñas en edad escolar tampoco han desarrollado habilidades básicas de lectoescritura, lo que evidencia que el problema no solo persiste, sino que, se reproduce dentro del sistema educativo.
El informe internacional “Comprender el riesgo, actuar con urgencia” entrega una señal clave: tres de cada cinco estudiantes de 2° básico aún no alcanzan el nivel esperado de comprensión lectora, pero el 91% de quienes presentan rezago comprende los textos cuando estos son leídos en voz alta. La evidencia muestra que el problema no está en la capacidad de comprender, sino en desarrollar oportunamente las habilidades que permiten acceder de manera autónoma a la lectura. Por eso, el Indicador de Riesgo para la Alfabetización Inicial (IRA) debe ser una herramienta para intervenir a tiempo, no una etiqueta para los estudiantes.
Leer no es solo una habilidad académica. Es una herramienta de autonomía. Permite comprender el mundo, tomar decisiones informadas, acceder a oportunidades laborales y ejercer plenamente la ciudadanía. No saber leer no solo limita el aprendizaje: limita la vida.
La respuesta no puede limitarse a aplicar más evaluaciones. Diagnosticar solo tiene sentido cuando esa información se transforma en mejores prácticas dentro del aula. Aprender a leer es la base de todos los aprendizajes: cuando un niño no comprende lo que lee a los ocho años, también se restringen sus oportunidades para avanzar en matemáticas, ciencias y desenvolverse con autonomía.
Chile ya cuenta con evidencia para actuar. Ahora el desafío es fortalecer el acompañamiento temprano, las estrategias pedagógicas basadas en evidencia, la formación docente y el compromiso de las familias.
Marcos Barros, rector y director de liderazgo y gestión docente de Cognita.




