Con un discurso marcado por el diagnóstico de una triple emergencia, de seguridad, económica y social, el Presidente José Antonio Kast rindió su primera Cuenta Pública ante el Congreso Nacional, donde defendió la gestión de sus primeros días de gobierno y delineó una agenda centrada en el combate al crimen organizado, la reactivación económica, el fortalecimiento del agro, la modernización del sistema penitenciario y la reducción de las listas de espera en salud.
Durante más de dos horas, el Mandatario sostuvo que la administración recibió un país en una situación más compleja de la prevista y llamó a construir acuerdos para enfrentar los desafíos nacionales. “La emergencia no es el lugar donde Chile se queda. La emergencia es el lugar desde donde Chile se levanta”, afirmó al inicio de su intervención.
El principal eje del discurso estuvo dedicado a la seguridad pública. Kast aseguró que los homicidios muestran una tendencia a la baja respecto del mismo período del año pasado -pese a que en Ñuble la cifra es mayor en un caso respecto de 2025- y anunció nuevas medidas para enfrentar el crimen organizado.
Entre ellas destacó la creación de siete Fuerzas de Tarea especializadas para combatir amenazas como el narcotráfico, el secuestro, el sicariato, el ciberdelito, las finanzas criminales y la violencia en la Macrozona Sur.
“Queremos dejar atrás la respuesta fragmentada y pasar a la ofensiva coordinada y permanente, que persigue a las bandas en su liderazgo, integración, territorio y dinero”, sostuvo.
El Presidente informó además que impulsará una agenda legislativa para ampliar el plazo de flagrancia de 12 a 24 horas, reforzar las facultades policiales, fortalecer el control migratorio y endurecer las penas por asociación criminal.
Otra de las iniciativas anunciadas fue la creación de un Registro de Vándalos e Incivilidades. Según explicó, quienes participen en conductas como ataques a carabineros, daños a monumentos, tráfico de drogas o destrucción de bienes públicos podrían perder beneficios estatales.
En materia de seguridad rural, Kast reafirmó la continuidad de una política de control territorial en la Macrozona Sur.
“La Araucanía no será más refugio de terroristas ni de prófugos de la justicia. A quien quema, roba o asesina, le caerá todo el peso de la ley”, afirmó.
Junto con ello, anunció una reforma a la Ley Indígena orientada a flexibilizar el uso de tierras indígenas, permitiendo arrendarlas e hipotecarlas bajo determinadas condiciones, además de modificar el actual sistema de compra de tierras.
Mayor expansión carcelaria en tres décadas
Uno de los anuncios más relevantes fue el lanzamiento del Plan de Infraestructura Penitenciaria, que el Gobierno definió como la mayor modernización del sistema carcelario en más de 30 años.
Ñuble tiene mucho que decir en la materia y el proyecto de sacar la cárcel actual desde el centro de Chillán espera una señal clara desde el ejecutivo. De hecho, hasta fines de 2025, el proyecto parecía avanzar con un terreno de Bienes Nacionales en Quilmo, que corría con ventaja.
Respecto de los anuncios del Presidente, estos fueron generalistas. La iniciativa contempla la creación de más de 20 mil nuevas plazas penitenciarias (no se precisó dónde), el fortalecimiento de los regímenes de máxima seguridad y una profunda modernización tecnológica para controlar accesos y comunicaciones al interior de los recintos.
“No es posible que nuestras cárceles sigan funcionando como escuelas del delito, ni que los jefes del crimen organizado continúen operando sus bandas desde el interior de un penal”, comentó Kast.
El Mandatario defendió además un modelo que combine seguridad y reinserción. “Construir cárceles modernas, seguras y suficientes no es un gasto, es una inversión en la seguridad de todos los chilenos”, sostuvo, sin hacer una alusión directa al penal en la Región de Ñuble.
El agro y el riego como motor de crecimiento
En el ámbito económico, Kast fijó como meta alcanzar un crecimiento de 4% y reducir el desempleo al 6%, recuperando cerca de 300 mil puestos de trabajo.
Dentro de esa estrategia, otorgó un lugar relevante al sector agrícola, destacando inversiones en infraestructura hídrica y desarrollo rural.
“También lo haremos fortaleciendo el agro chileno, con más agua, competitividad y desarrollo rural”, afirmó.
El Presidente precisó que durante estos primeros meses de gestión se impulsaron “inversiones históricas en riego y seguridad hídrica”, junto con medidas para fortalecer la agricultura familiar campesina, ampliar el acceso a mercados internacionales e incorporar nuevas tecnologías al sector.
Asimismo, anunció que continuará fortaleciendo la gestión forestal, la prevención de incendios y la protección de los recursos naturales.
Para regiones agrícolas como Ñuble, el mensaje fue interpretado como una señal de respaldo a la actividad silvoagropecuaria, especialmente en un contexto marcado por la escasez hídrica y la necesidad de nuevas obras de riego. Sin hacer una mención directa, el embalse Punilla se encuentra priorizado por el Ministerio de Obras Públicas, y avanza el inicio de obras del embalse Zapallar, en el río Diguillín.
El Mandatario sostuvo que la economía chilena enfrenta una situación compleja, marcada por un déficit estructural superior al proyectado y altos niveles de desempleo.
“No les voy a prometer milagros. Pero sí les prometo que vamos a recuperar el orden de las cuentas públicas”, indicó.
Entre los anuncios económicos destacó el avance en la tramitación de proyectos de inversión, señalando que existen cerca de 89 mil millones de dólares en iniciativas en evaluación ambiental.
Según informó, mayo registró el mayor monto de inversión aprobada en los últimos once años, alcanzando los US$13.900 millones.
Además, anunció medidas para simplificar permisos sectoriales, agilizar proyectos productivos y modernizar la pequeña y mediana minería.
Salud: foco en cáncer y listas de espera
La salud constituyó uno de los principales capítulos de la Cuenta Pública.
Kast aseguró que el sistema sanitario enfrenta una situación crítica, particularmente por las demoras en diagnósticos y tratamientos oncológicos.
“En Chile, una de cada cuatro muertes tiene la misma causa: el cáncer”, afirmó.
Por ello destacó la implementación del Plan Oncológico de 90 días, iniciativa que buscó acelerar la atención de miles de pacientes que se encontraban en lista de espera.
Según informó, el Gobierno logró contactar al 99% de las más de 33 mil personas pendientes de atención oncológica y avanzar cerca de un 80% en la resolución de los casos más urgentes.
“Detrás de cada garantía retrasada hay una persona y una familia que vive con la angustia de no saber”, sostuvo.
También destacó la habilitación de más de 4.800 cupos a través de Fonasa y la red privada para enfrentar retrasos en distintas regiones del país.
Respecto de las listas de espera generales, reconoció que existen más de tres millones de prestaciones pendientes.
Por ello anunció que continuará priorizando la reducción de los tiempos de atención mediante más horas médicas, operativos quirúrgicos extraordinarios y una mayor coordinación entre el sistema público y privado.
“Sabemos que el desafío no termina aquí, pero demostramos que, cuando el Estado se organiza, fija metas y rinde cuentas, los resultados llegan”, señaló.
Sin hacer una mención directa a Ñuble, en la región la alerta oncológica está en proceso. Durante el mes de mayo el Servicio de Salud Ñuble quedó en condiciones de recibir formalmente más de 1.180 millones de pesos destinados a la atención de pacientes oncológicos con esperas prolongadas, tras la firma de un complemento de su Acuerdo de Programación con el Ministerio de Salud, con la Subsecretaría de Redes Asistenciales, y con el Fondo Nacional de Salud.
Estos recursos son adicionales al presupuesto del sector salud y forman parte de los 154 mil millones de pesos que destinó el gobierno a la Alerta Oncológica decretada por la Ministra de Salud May Chomalí, para hacerse cargo de las esperas de los pacientes de cáncer.
Vivienda y reconstrucción
Otro de los anuncios relevantes, donde sí se mencionó el nombre de la región, fue el fortalecimiento de los programas habitacionales y la reconstrucción tras los incendios forestales.
El Presidente indicó que cerca de 500 mil familias enfrentan déficit habitacional y anunció medidas para reducir la burocracia y ampliar el acceso de la clase media a subsidios.
En materia de reconstrucción, comprometió una inyección de $400 mil millones al Fondo de Emergencia para reconstruir más de 4 mil viviendas.
“No olvidamos a las más de 40 mil personas damnificadas por los incendios de Valparaíso, Ñuble y Biobío”, afirmó, donde la referencia constituyó la única mención directa a Ñuble dentro de la Cuenta Pública.
Llamado a la unidad
En la parte final de su discurso, Kast reiteró que la recuperación del país requerirá acuerdos políticos y respaldo ciudadano.
“Juntos vamos a recuperar la seguridad en cada barrio de Chile. Juntos vamos a volver a crecer y a crear los empleos que las familias necesitan. Juntos vamos a terminar con las listas de espera que durante años postergaron a nuestros enfermos”, comentó.
El Mandatario cerró su intervención insistiendo en la idea central de su mensaje: “La emergencia no es el lugar donde Chile se queda. Es el lugar desde donde Chile se levanta”.



