Ministerio de Seguridad Pública

Señor Director:
A partir de hoy 1 de abril, Chile dará un paso significativo con el inicio de funciones del nuevo Ministerio de Seguridad Pública, liderado por el abogado Luis Cordero. Esta instancia no solo busca resguardar el orden público, sino que también se propone como un baluarte para las víctimas de delitos, anhelando establecer una Defensoría Penal que garantice su representación y protección. En tiempos donde la inseguridad se cierne como un fantasma en nuestras ciudades, la creación de este ministerio es un intento por devolver la confianza a las familias chilenas.
No obstante, surge una inquietud: ¿dónde están los expertos en seguridad pública si Cordero es un abogado administrativo? La figura del Seremi de Seguridad, que actuará como un “sheriff” regional, ha generado críticas entre los gobernadores, quienes ven en este diseño una amenaza a la descentralización. La promesa de un trabajo coordinado entre el gobierno y las autoridades locales es vital, pero dependerá de una real voluntad política para que no se convierta en un mero eslogan.
Es esencial que la política nacional de seguridad no solo sea una respuesta a la criminalidad, sino que también atienda las causas estructurales que la alimentan. La prevención del delito y el apoyo a las víctimas son pilares que deben ser abordados con seriedad. La esperanza reside en que este nuevo ministerio no sea solo un cambio de nombre, sino una transformación profunda que nos acerque a un futuro donde la seguridad sea un derecho, y no un privilegio. La ciudadanía espera resultados, y es momento de que el Estado cumpla con su deber de proteger a los más vulnerables.
Ricardo Rodríguez Rivas