Señor Director:
Tenemos muchas situaciones que nos preocupan por los temporales, sin embargo tenemos una oportunidad para revalorar a las personas mayores tanto por su experiencia como su sabiduría a través de los años.
Desde la mirada de la gerontología es importante reconocer el valor de la persona humana en toda circunstancia y particularmente en estas, que nos ha tocado vivir como región. En efecto los mayores son personas que guardan un tesoro vital imposible de soslayar y por eso que debemos tener algunas consideraciones cuando nos toca intervenir.
Antes de cualquier cosa hay que escucharlos, respetar su libertad, su condición de persona y tener una mirada empática frente a la fragilidad que pudieran tener. Los mayores han vivido más y eso no es una casualidad ajena a sus conductas. Hay que destacar la capacidad de autodeterminación y reconocer que han pasado por situaciones similares mucho más que nosotros y por lo tanto podemos aprender de ellos también.
Atender a una persona mayor en contexto de emergencia supone una mayor empatía y una mirada inclusiva. Sobre todo, una mayor amplitud de criterio para partir desde lo que ellos son y luego desde nuestra oferta asistencial ofrecer nuestros servicios de protección civil o cualquier otro. La emergencia es vertical por definición, pero la intervención con mayores es horizontal.
Dr. Patricio Torres Castillo




