Señor Director:
El mes del Orgullo no es solo una celebración, es también una oportunidad para visibilizar la discriminación que aleja a personas LGBTIQ+ de servicios sanitarios como lo es la salud bucal. Diversos estudios evidencian que no se trata solo de acceso económico o de infraestructura. Cuando alguien se ha sentido juzgado o poco bienvenido en un consultorio, en una sala de espera o incluso en una ficha clínica, elige protegerse tomando distancia, dejando muchas veces de atenderse.
Un buen sistema sanitario no debe elegir a quién atender; se prepara para responder a todas las necesidades de su población. Urge avanzar en marcos normativos, indicadores, evaluación y medición de la satisfacción usuaria, pues la articulación de dichas herramientas es la que transforma las buenas intenciones en equidad real.
Programas como Sembrando Sonrisas o Más Sonrisas para Chile, demuestran que el país sabe llevar el cuidado bucal a quienes más lo necesitan. Toca extender esa misma mirada a la comunidad LGBTIQ+, apoyándonos en marcos como la Ley de Identidad de Género para que nadie quede fuera.
Existen excelentes ejemplos en el territorio: en consultorios de barrio, escuelas, u operativos de diversas organizaciones no gubernamentales, donde la norma se vuelve una acogida equitativa. Y brindar confianza lo cambia todo: quien se siente bien recibido vuelve, se cuida y anima a otros a acercarse. Esa es la manera para ver a todo Chile sonreír.
Dra. Constanza Haleby, Fundación Sonrisas
Dr. Alberto Inzulza, MPH Harvard, Phd NTNU




