Señor Director:
Me preocupa la creciente dependencia de la inteligencia artificial y la pérdida de capacidades para resolver problemas por cuenta propia. En Ñuble necesitamos profesionales que no solo sepan utilizar herramientas tecnológicas, sino que también comprendan lo que hacen y puedan encontrar soluciones cuando estas fallan.
Recientemente conversé con un profesional vinculado a la Universidad del Bío-Bío y surgió una reflexión importante: utilizar inteligencia artificial no significa necesariamente tener los conocimientos para resolver un problema real. ¿Qué ocurre cuando la respuesta entregada es incorrecta o no funciona? Llevo más de 15 años trabajando y viviendo de internet desde Chillán, y sé que los sistemas fallan, las redes se caen y los programas presentan errores. En esos momentos, no basta con preguntarle a una máquina: se necesita experiencia, conocimiento y pensamiento crítico. ¿Qué pasará cuando no tengamos internet? ¿Cómo operarán nuestros negocios si dependemos de la inteligencia artificial para todo? No podemos permitir que la tecnología se convierta en una excusa para justificar nuestra falta de preparación.
No se trata de rechazar la IA, sino de utilizarla como una herramienta complementaria. Necesitamos volver a leer, estudiar, investigar y pensar. La educación debe formar personas capaces de cuestionar respuestas, comprender procesos y resolver problemas sin depender permanentemente de una pantalla. La inteligencia artificial puede entregar respuestas, pero el conocimiento nos permite saber si son correctas.
Pablo Jara Vargas
Fundador de GrupoNEXT SpA



