La agenda Ñuble 250 nació para articular iniciativas y proyectar una visión regional hacia 2028, cuando se conmemorarán los 250 años del natalicio de Bernardo O’Higgins y la primera década de la región. Su desafío es convertir esos hitos en algo más que fechas, en una ocasión para preguntarnos qué región queremos ser y qué capacidades necesitamos desarrollar para llegar hasta allí.
Entre esas capacidades están la curiosidad, el pensamiento crítico y la posibilidad de comprender los cambios que ocurren en nuestro territorio. Por eso es importante acercar la ciencia a las comunidades educativas, porque significa abrir puertas a la observación, la exploración y la conversación informada.
El proyecto “Ñuble, Ciencia Viva”, impulsado por el Liceo Bicentenario de Excelencia Polivalente de San Nicolás -con apoyo técnico del Departamento Ñuble 250 y financiamiento del Gobierno Regional- ofrece una programación gratuita que combina experimentación, divulgación y exhibición del trabajo científico y tecnológico de las comunidades educativas. Su propósito se vuelve visible en la exposición itinerante “El Despertar de los Sentidos”, del Museo Interactivo Mirador, instalada en el gimnasio municipal de San Nicolás hasta la primera semana de noviembre.
En dos semanas, más de seis mil personas la han visitado. Espejos curvos, cubos de Necker, campanitas medievales, burbujas gigantes y dispositivos de imágenes en movimiento invitan a descubrir fenómenos mediante la experiencia directa. Pero el valor de estos módulos no reside únicamente en sorprender: también está en abrir preguntas y ofrecer a niñas, niños, jóvenes y adultos una ocasión para explorar cómo funciona el mundo.
La ciencia se fortalece cuando deja de ser una idea distante y se convierte en una práctica compartida. El primer Torneo Regional de Robótica, realizado esta semana en el liceo de San Nicolás, reunió a 14 establecimientos y nos mostró que en Ñuble existen equipos y clubes escolares con capacidades que ya han llevado a estudiantes a competencias en el extranjero. Darles visibilidad permite que ese trabajo tenga nuevos espacios de encuentro.
La misma vocación estuvo presente en el Congreso Regional Explora Ñuble 2026, que congregó a más de 40 equipos estudiantiles de las provincias de Diguillín, Punilla e Itata, y en el Festival de Ciencia y Tecnología realizado en el Campus Chillán de la Universidad de Concepción. Allí, bajo el lema “Preguntar nos mueve”, estudiantes, familias y docentes compartieron experiencias científicas, proyectos escolares, música, astronomía y naturaleza.
En esos encuentros, Ñuble 250 participó como expositor vinculando ciencia, patrimonio e infraestructura mediante relatos audiovisuales y recursos didácticos sobre el Cine O’Higgins, mientras que el foro juvenil “Trazos de Libertad” que se realizó en agosto, en el contexto de las actividades conmemorativas del natalicio de Bernardo O’Higgins, reunió a estudiantes de 17 establecimientos educacionales públicos y privados de la región, amplió esa conversación hacia la formación ciudadana y la reflexión de la libertad en clave contemporánea.
Una visión de desarrollo regional exige cultivar las ideas y la participación de quienes vivirán sus resultados. Cuando una comunidad educativa explora y una juventud dialoga, la región no solo transmite su historia, también prepara a quienes podrán interpretarla y continuar escribiéndola.
A no dudarlo: el futuro de Ñuble no se construirá únicamente para las nuevas generaciones; debe construirse también con ellas.
Camila Flores Jungjohann
Arquitecta, Secretaria técnica del Plan Ñuble 250 del GORE Ñuble




