La calidad del aire en Chillán y Chillán Viejo comenzó en julio con señales preocupantes. Cuando apenas transcurren los primeros días del mes, la intercomuna ya suma seis pronósticos de episodios críticos de contaminación atmosférica, sin que hasta ahora se haya registrado un anuncio de jornada con buena calidad del aire.
De acuerdo con los reportes publicados por la Seremi de Medio Ambiente de Ñuble, en sus plataformas, se han decretado cuatro preemergencias ambientales y dos alertas, reflejando un escenario que mantiene en alerta a las autoridades y a la población debido a los efectos que el material particulado fino (MP2,5) tiene sobre la salud.
La cifra llama la atención al compararla con igual período del año anterior. Durante todo julio de 2025 se contabilizaron nueve episodios críticos, distribuidos en dos alertas, cinco preemergencias y dos emergencias ambientales. Es decir, en menos de una semana de este año ya se ha registrado dos tercios de los eventos ocurridos durante el mes completo del año pasado.
Condiciones meteorológicas han sido determinantes
Las bajas temperaturas, las heladas y la escasa ventilación han favorecido la acumulación de contaminantes en la atmósfera, especialmente aquellos provenientes del uso residencial de calefacción a leña, principal fuente de emisiones durante el invierno.
No obstante, el panorama podría experimentar un cambio durante los próximos días y mostrar un eventual mejoría de la calidad del aire. La llegada de un sistema frontal con precipitaciones y vientos pronosticados, anunciado por Senapred, para esta semana favorecería la dispersión de los contaminantes.
La medida fue adoptada en base a los avisos emitidos por la Dirección Meteorológica de Chile y estará vigente desde este lunes 6 de julio, manteniéndose mientras las condiciones meteorológicas así lo requieran.
Según informó el organismo, las precipitaciones normales a moderadas se concentrarán desde la madrugada del miércoles 8 hasta la noche del jueves 9 de julio, afectando principalmente la precordillera y la cordillera de Ñuble. En tanto, el viento de intensidad normal a moderada se registrará desde la noche del martes 7 hasta la noche del jueves 9, alcanzando el litoral, la cordillera de la Costa, el valle, la precordillera y la cordillera.
“Estamos monitoreando la evolución de este sistema frontal coordinados también con Senapred, con los municipios, con los servicios públicos y los equipos de emergencia para anticiparnos y responder oportunamente ante cualquier situación. La prevención es clave, por eso ya se han activado todos los cursos de acción necesarios, especialmente los puntos críticos, como son caminos, ríos, esteros, quebradas, y sobre todo los sistemas de aguas, lluvias e infraestructura eléctrica, tanto así como de comunicaciones. Las lluvias y el viento pueden generar anegamientos, aumentos de caudales, caída de ramas o árboles, o interrupciones de servicio y dificultades para la conectividad ”, comentó esta tarde el delegado presidencial de Ñuble, Diego Sepúlveda.
Consultada respecto a esta situación ambiental, la Seremi de Medio Ambiente, Angélica Cuevas, a través de su unidad de Comunicaciones, explicó que “las cuatro preemergencias y dos alertas registradas hasta ahora responden principalmente a condiciones meteorológicas muy desfavorables para la dispersión de contaminantes, con temperaturas mínimas entre -4 y -2 grados y escasa ventilación, lo que incrementa el uso de calefacción a leña, principal fuente de material particulado fino en nuestra zona. De acuerdo con los pronósticos meteorológicos estacionales, julio podría presentar precipitaciones normales o superiores a lo normal, situación que habitualmente contribuye a mejorar la ventilación y elevar las temperaturas, disminuyendo las condiciones propicias para la acumulación de contaminantes. Sin embargo, esa es una tendencia climática general y no permite anticipar el comportamiento de la calidad del aire para todo el mes, ya que éste dependerá de las condiciones meteorológicas diarias y de las emisiones generadas”.
Restricciones
Mientras persistan los episodios críticos, continúan vigentes las restricciones establecidas en el Plan de Descontaminación Atmosférica para Chillán y Chillán Viejo, vigente hace 10 años.
Según el documento, en los días de alerta ambiental, entre las 18.00 y las 06.00 horas solo se permiten emisiones visibles provenientes de viviendas durante un máximo de 15 minutos continuos mientras opera el calefactor a leña.
En caso de preemergencia, esa limitación se extiende durante las 24 horas del día, manteniéndose el mismo máximo de 15 minutos continuos de emisión visible. En tanto, durante una emergencia ambiental queda prohibido el uso de calefactores a leña, salvo aquellos certificados que forman parte del programa de recambio impulsado por el Ministerio del Medio Ambiente.
El complejo inicio de julio ocurre luego de un junio que mostró una disminución en el número de episodios críticos respecto del año anterior. Durante junio de 2026 se registraron ocho episodios, frente a los 14 contabilizados en junio de 2025. Sin embargo, la concentración promedio mensual de material particulado fino alcanzó los 47 microgramos por metro cúbico, superior a los 44 µg/m³ del mismo mes del año pasado y todavía por sobre los niveles recomendados para la protección de la salud, lo que confirma que la contaminación atmosférica continúa siendo uno de los principales desafíos ambientales y sanitarios de la intercomuna.




