Señor Director:
Este 12 de agosto se cumplen 186 años del nacimiento de Juan Schleyer Brandt, mi bisabuelo, quien en 1929 donó nueve hectáreas de la Hacienda Huambalí para que Chillán tuviera un gran parque urbano.
Han pasado casi 100 años desde aquella donación. Por eso, quiero reconocer un hecho significativo: la adquisición de la exMedialuna, impulsada originalmente durante la administración del alcalde Zarzar, periodo en que se realizaron las primeras tasaciones, y concretada por el alcalde Benavente, quien materializó la compra. Esto permitió recuperar para la ciudad un terreno que formaba parte de las tierras donadas por Schleyer.
Todos quienes hemos seguido este proceso sabemos que la compra de la Medialuna se realizó por un valor menor al que siempre se consignó para la propiedad. Esa operación, por un monto muy inferior al contemplado inicialmente, constituye un acto concreto y valiente, porque significó recuperar un espacio destinado a convertirse en lugar de encuentro para los chillanejos.
Por eso, este proyecto debe quedar por encima de las controversias políticas. Las decisiones relacionadas con la adquisición de la Medialuna serán resueltas por las instituciones competentes y lo harán con responsabilidad y justicia. Lo importante hoy es que Chillán cuenta con un terreno recuperado y una voluntad expresada de convertirlo finalmente en parque. Raíces, memorias y tierras: el legado de Johann Schleyer Brandt recoge esta historia.
Sonia Jungjohann Ribbeck




