Ñublense dio un golpe de autoridad en el Campeonato Nacional tras imponerse con claridad a Universidad de Chile, en un duelo donde la lectura táctica y la convicción colectiva marcaron la diferencia. Así lo dejó en evidencia Juan José Ribera, quien destacó la capacidad del equipo para interpretar los momentos del partido y sostener un plan que terminó inclinando la balanza a su favor.
El técnico reconoció que el inicio no fue sencillo. La U, fiel a su estilo, dominó la posesión durante los primeros minutos, obligando a su equipo a replegarse y ajustar marcas. “Es difícil quitarle el balón, por eso optamos por cerrar espacios”, explicó, apuntando a los 10 o 15 minutos iniciales donde Ñublense se mostró incómodo. Sin embargo, una modificación en el mediocampo permitió equilibrar el trámite y comenzar a disputar el control del juego.
A partir de ese ajuste, el cuadro chillanejo mostró otra cara. Ordenado sin balón y eficaz en ataque, logró ser más profundo que su rival pese a tener menos posesión. De hecho, generó más remates al arco, reflejo de una propuesta directa y vertical. “Jugamos hacia arriba, fuimos contundentes”, resumió el DT, subrayando que la U tuvo dominio territorial, pero escasa claridad en los metros finales.
El triunfo también se cimentó en el compromiso colectivo. Desde los titulares hasta quienes ingresaron desde la banca, todos entendieron su rol en un partido que exigía máxima concentración. Ejemplo de ello fue Diego Céspedes, quien ingresó en los minutos finales y marcó diferencias, o el desgaste de referentes ofensivos, clave en la presión y el trabajo sin balón.
En ese sentido, el entrenador relativizó el impacto de los cambios, señalando que su efectividad suele juzgarse por el resultado. “A veces aciertas, a veces no, es parte del juego”, sostuvo, enfatizando que lo importante es que los jugadores comprendan el contexto en el que ingresan y aporten al funcionamiento colectivo.
Más allá de lo táctico, el DT valoró la “mística” que ha ido construyendo el plantel, un concepto que, según explicó, se trabaja día a día y se fortalece con resultados, pero también con convicción. “El equipo no baja los brazos, sostiene una esencia”, afirmó, destacando la cohesión del grupo como uno de los pilares del buen momento.
Próximo desafío Coquimbo Unido
Con este triunfo, Ñublense se instala en la parte alta de la tabla en un torneo que el propio técnico calificó como “muy parejo”. Por lo mismo, llamó a mantener el foco y afrontar cada partido como una final. El próximo desafío será ante Coquimbo Unido, en un escenario exigente, donde buscarán ratificar su crecimiento y seguir consolidando una propuesta que hoy combina orden, intensidad y eficacia.




