En un solo día, la Farmacia Ambulatoria del Centro Ambulatorio del Hospital Clínico Herminda Martín dispensa unas 1.100 recetas, lo que evidencia la alta demanda de este servicio. Esto es uno de los motivos que impulsó la implementación de la nueva modalidad de entrega de medicamentos, con el propósito de mejorar la experiencia de las y los usuarios.
El nuevo procedimiento incorpora un tótem de atención y un sistema de turnos, que separa las distintas etapas del proceso: recepción de la receta, preparación de los medicamentos y, finalmente, su entrega. Esta organización busca distribuir de mejor manera las tareas del equipo de farmacia y utilizar eficientemente los espacios y recursos disponibles.
La jefa de Farmacia Ambulatoria del Hospital Clínico Herminda Martín, la química farmacéutica Cecilia Vera, explicó que “uno de los principales beneficios de esta modificación es que las personas ya no deben permanecer concentradas frente al mesón mientras se desarrolla la preparación de sus medicamentos, lo que nos permite ordenar el proceso de atención, ya que las etapas de recepción de receta, preparación de medicamentos y su entrega están diferenciadas y de esa manera, nos permite gestionar de mejor forma nuestra demanda”.
El funcionamiento es sencillo. Al llegar a la Farmacia Ambulatoria, la persona debe acercarse al tótem de atención, donde se ubica una anfitriona que es una técnica en enfermería, quien orienta y apoya a las y los usuarios a seleccionar el tipo de atención que requiere: general o preferencial. Posteriormente, debe ingresar su rut, revisar sus datos, confirmar la información y retirar el ticket con su número de atención, que posteriormente aparece en las pantallas, con la indicación de la ventanilla a la que debe acercarse.
Una vez que la receta haya sido procesada y los medicamentos estén preparados, el número será llamado en la pantalla de retiro.
Atención
El sistema contempla dos alternativas de atención, la general y la preferencial. Esta segunda está orientada a priorizar y agilizar a grupos determinados como lo son los adultos mayores, embarazadas de alto riesgo, personas con discapacidad y cuidadores que cuenten con credencial, además de usuarios del Policlínico de Alivio del Dolor y Cuidados Paliativos y pacientes de control médico.
La química farmacéutica resaltó que “es importante que las personas lean las opciones disponibles y hagan buen uso del tótem, para seleccionar la atención que les corresponde, pues esto nos ayuda a que el sistema funcione adecuadamente”.
En este sentido, la nueva forma de dispensación permite avanzar hacia un modelo en que las diferentes etapas del proceso están claramente diferenciadas, favoreciendo tanto la gestión interna como la experiencia de las personas usuarias, de modo de ir adaptando el trabajo a lo que se realizará en el Nuevo Hospital Regional de Ñuble.




