Close

Humedal Taucú: denuncian muerte y lesiones en cisnes de cuello negro

Matías Martínez

La aparición de un cisne de cuello negro muerto y otro lesionado en las últimas semanas, en el sector de Taucú de Cobquecura, encendió la preocupación entre los vecinos, tras recopilar registros.

Si bien hasta ahora no existe una confirmación oficial sobre las causas de los hechos, si pudiera ser por gripe aviar u otra razón, los habitantes sostienen que la presencia de cables eléctricos y de telecomunicaciones ha incrementado el riesgo para las especies que utilizan el humedal Taucú, en Cobquecura, como sitio de alimentación y descanso de aves.

Carlos Placencia relató que encontró un cisne de cuello negro muerto el domingo 28 de junio en el puente de Taucú, en la ruta que une Cobquecura y Rinconada.

“Rumbo a mi casa, junto a mi hermano Diego me encontré con un cisne muerto en el puente de Taucú y lo empezamos a analizar, primero lo miramos y después lo tapamos, porque llamamos al SAG para que lo fueran a ver”, comentó.

El vecino recordó que hace algunos años solicitó con ayuda de la Cámara de Comercio que el tendido eléctrico existente en el lugar fuera soterrado debido a la alta presencia de aves en torno al humedal, sin embargo, la petición finalmente no prosperó, accediendo, por parte de la compañía, solo al cambio de ubicación de la postación eléctrica.

“Probablemente sean los cables porque hace años atrás hicieron la nueva red del tendido eléctrico. (…) No logramos que se soterraran los cables, sino que cambiaron los postes de ubicación, al lado de la cordillera del camino. Por lo menos algo logramos, pero ahí quedó pendiente el tema del soterramiento, porque de verdad que ahí está lleno de aves. Habían algunos cables arriba y abajo, y ahora está lleno de cables, porque pusieron más líneas de internet”, dijo.

Placencia agregó que otro residente presenció cómo un cisne impactó el tendido eléctrico. “Un vecino vio cuando el cisne tocó los cables y cayó al suelo herido. Ahí se encendieron las alarmas. Antes otros vecinos ya habían encontrado aves muertas, por lo que esto comenzó a transformarse en algo recurrente”, sostuvo.

 

A juicio del vecino, resulta urgente adoptar medidas para resguardar la fauna del lugar. “Estamos interviniendo un humedal protegido con una obra donde nunca se previó que, al menos en ese sector, el tendido debía ser soterrado. Son miles las aves que sobrevuelan esta zona”, indicó.

También relató que dio aviso al Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), aunque por ser un fin de semana la respuesta demoró.

“Yo llamé al SAG, pero como era fin de semana, vino un funcionario, pero tarde, entonces, nosotros estuvimos ahí harto rato haciendo guardia, después lo tapamos con cartón, no lo quisimos tocar porque no sabíamos lo que tenía, y después cuando llegó el SAG los perros habían hecho los suyo”, relató.

Otro de los episodios fue protagonizado por Matías Martínez, quien encontró un cisne de cuello negro herido en plena calzada la semana pasada, reconociendo que en este caso no efectuó una denuncia.

“Estaba herido y dado vuelta. Movía sus alas como pidiendo ayuda. Lo di vuelta y comenzaron a llegar varios vecinos; incluso se detuvo el tránsito porque aquí la gente es muy animalista”, recordó.

Ante el riesgo de que fuera atropellado, fue trasladado al río, donde estaba su pareja. “Ella trató de acercarse como para revivirlo. Creo que sufrió un golpe o una fractura por la caída. Después pasé nuevamente y vi que se movía un poco más. Yo creo que logró salvarse”, precisó.

Torpes al inicio del vuelo

El académico de Zoología de la Facultad de Ciencias Naturales y Oceanografía de la Universidad de Concepción e investigador de aves silvestres, José Valdebenito, explicó que el cisne de cuello negro es una de las aves acuáticas más grandes de Chile y Sudamérica, asociada principalmente a lagunas, ríos y sectores de mar calmo.

“En términos de morfología, tiene este cuello negro y un cuerpo blanco. Es monógamo, forma una pareja muy larga. Hace migraciones, desplazamientos relativamente largos, un par de miles de kilómetros incluso. Tenemos estos individuos anillados, es decir, se han movido desde Valdivia hasta Chiloé. Pueden elevarse bastante, probablemente un par de cientos de metros durante un desplazamiento más largo”, detalló.

Explicó que actualmente los cisnes atraviesan su período no reproductivo, etapa en la que suelen concentrarse en poblaciones. Sin embargo, con la llegada de la primavera comienzan a dispersarse, especialmente los ejemplares juveniles, a otros lugares para consolidar sus parejas.

El especialista advirtió que una de las principales amenazas para la especie son las estructuras instaladas en las cercanías de su hábitat dadas sus dificultades para maniobrar en el aire debido a su gran tamaño.

“Debido a la forma como vuelan, un problema es que alrededor de los humedales haya elementos adicionales como cables por ejemplo, porque son muy torpes al inicio del vuelo. En general, no son tan buenos voladores como, por ejemplo, una golondrina que puede esquivar cualquier cosa”, aclaró.

Además de los riesgos asociados a la infraestructura, el investigador recordó que la gripe aviar continúa afectando a aves silvestres, especialmente en el sur del país, aunque reconoció que la situación ha mostrado una leve mejoría.

“El problema de la gripe aviar que está afectando principalmente del sur. Aunque ahora está mejorando un poco, pero estamos todavía con problemas. Si es que alguien encuentra un cisne con sintomatología o muerto, o cualquier ave acuática muerta, que no se acerque, porque puede ser por gripe aviar y al ser enfermedad zoonótica, es complicado”, comentó.

 

Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

Leave a comment
scroll to top