Nacido y criado en Coelemu, el ingeniero civil de la Universidad de Concepción, Pedro Ramírez Glade, llegó con el sello del mundo empresarial al cargo de seremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de Biobío y Ñuble, pero también con sus fuertes vínculos con la academia, donde su labor se ha concentrado en la articulación entre estos mundos y el sector público con el objetivo de impulsar la innovación.
-Usted viene del mundo de la empresa. ¿Qué significa eso para su gestión como seremi? ¿Cómo se va a expresar?
-Fundamentalmente, lo que queremos hacer y también lo ha dicho la ministra, por ejemplo, que el tema de investigación sea una investigación aplicada, es decir, que impacte en las necesidades de la comunidad. Que esa investigación sea no teórica, sino que aplicada, sin dejar igual un porcentaje de los recursos a financiar investigación teórica. Pero Chile hoy día necesita mucho la investigación aplicada.
-En Ñuble, ¿Usted ve una adecuada vinculación entre la academia y la actividad productiva? ¿O falta mucho?
-Falta, realmente se ha avanzado mucho en los últimos años de integrar a la academia con el sector productivo, pero todavía hay grandes oportunidades de seguir avanzando en eso y, sobre todo, en Ñuble, en sus actividades económicas más importantes hay grandes oportunidades. Hay muchas oportunidades de desarrollo en todo su territorio y también contamos en Ñuble con muchas capacidades técnicas a través de las universidades que presentes, pero sí también que vaya esa capacidad a buscar esas oportunidades de cubrir las necesidades de la sociedad y del sector productivo. Creo que ahí hay una labor grande que aún hacer, sobre todo, en lo que hice relación con la innovación.
-¿Cuáles son los obstáculos que ustedes han identificado para las empresas y los emprendimientos de innovación en la región?
-Nosotros estamos levantando eso, con muchas conversaciones en terreno, con distintos alcaldes, con el delegado presidencial, también con los seremis. Hay informes internacionales, como la de la OECD, donde Chile, en general, está estancado en ese tema. La innovación no se puede hacer sola, hay que ir a esta asociación entre academia, sector productivo y sector público, de tal manera de impulsar y eso es en lo que estamos empeñados en estos días.
-¿Cuáles son las grandes oportunidades que usted ve en Ñuble?
-En estas grandes oportunidades está el tema de energía. Hay un diagnóstico no fácil de llevar adelante, que es la transmisión eléctrica. Ñuble tiene tanto energía eólica como solar que puede llegar a inversionistas, pero hoy día no llega, por lo que llamo la carretera eléctrica, o sea, por ejemplo, del secano costero de Ñuble, donde hay energía eólica importante, pero no tenemos como llevar esa generación a los centros de distribución. Todos sabemos que Ñuble tiene un problema grave de energía. Y eso impide también que lleguen inversionistas privados en distintas actividades económicas a Ñuble. Entonces, ahí hay un gran desafío para todos quienes somos de Ñuble y quienes trabajamos también para y con Ñuble. Y, por otro lado, el tema agrícola. Todos sabemos las distintas variedades que hay en la producción agrícola en general en el centro sur de Chile y ahí también hay grandes oportunidades de otros cultivos, a pesar de que se han desarrollado, pero todavía hay mucho suelo que se puede incorporar con riego a producir




