Señor Director:
Ser padre o madre es una de las mayores responsabilidades de la vida. Sin embargo, el sistema educativo dedica muy poco tiempo a preparar a las personas para esa tarea.
La evidencia científica muestra que los primeros años de vida son decisivos para el desarrollo emocional, cognitivo y social de los niños. Por ello, sería valioso que la educación incorporara contenidos sobre desarrollo infantil, apego, comunicación familiar, resolución de conflictos, corresponsabilidad, educación emocional y economía del hogar.
No se trata de decir cuándo formar una familia, sino de entregar herramientas para que quienes decidan hacerlo puedan ejercer esa responsabilidad con mayor preparación.
Si aspiramos a una sociedad más sana, más equilibrada y con mejores oportunidades para las nuevas generaciones, debemos comenzar por reconocer que educar a los futuros padres es una inversión en el futuro del país.
Jorge Porter Taschkewitz




