Una bandada de flamencos chilenos (Phoenicopterus chilensis) se encuentra de paso en la desembocadura del río Itata, lugar que se ha transformado en su refugio natural y estacional.
Se trata de unos 70 ejemplares, que según el relato de vecinos, arribaron hace semanas al humedal para alimentarse en la ribera sur del río Itata, hacia el lado de Coelemu.
“El año pasado llegaron entre octubre y noviembre hasta marzo. Ahora están llegando nuevamente, a esta fecha. (…)Están todo el día alimentándose acá de Microalgas. Como estamos en la desembocadura sube la microalga del mar hacia el río y la aprovechan”, detalló el vecino y operador turístico del centro Las Vegas, Antonio Arriagada.
Su visita es habitual en esta época del año y constituye una de los principales referente de conservación del Santuario de la Naturaleza Humedal Desembocadura del río Itata, hábitat de más de 80 especies de aves, tanto residentes como migratorias.
El encargado de Medio Ambiente de la municipalidad de Coelemu, Javier Gasc, reveló que estas aves viajan desde el lago Chungará, en la región de Arica y Parinacota, hasta la zona. En algunas temporadas, la bandada se divide, quedando un grupo en la desembocadura y otra parte emprende vuelo hasta Santuario de la Naturaleza Península de Hualpén, específicamente en el humedal de Caleta Lenga.
“Cuando llueve o se enfrentan a un sistema frontal buscan refugio en el sector La Isla dentro de la desembocadura”, comentó.
Desde el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas detallaron que estos individuos se desplazan entre distintos humedales costeros e interiores del país, como parte de la dinámica natural de dispersión y uso estacional de hábitats que caracteriza a esta especie.
El comportamiento y los hábitos de la especie en el lugar están estrechamente ligados a la dinámica ecológica del humedal, donde encuentran alimentación y cobijo.
“Los flamencos llegan a la desembocadura del río Itata atraídos por las condiciones particulares del estuario, donde la interacción entre el agua dulce y las mareas del Océano Pacífico genera gradientes de salinidad y zonas de acumulación de sedimentos ricos en materia orgánica. En este ambiente desarrollan principalmente actividades de alimentación y descanso, utilizando las planicies intermareales para vadear y filtrar alimento presente en el sustrato”, explicó Marta Solis Moncada, especialista de Ecosistemas Acuáticos Continentales del Sbap de Ñuble.
El encargado regional (s) de fauna silvestre del Servicio Agrícola y Ganadero, Roberto Oyarzo, aclaró que la zona no corresponde al sitio de reproducción de este ejemplar, ya que esto ocurre principalmente en lagunas alto andinas.
Según el profesional, estas aves migratorias o nómades buscan ecosistemas con aguas poco profundas, como estuarios, lagunas o desembocaduras de ríos y se movilizan cuando mejoran las condiciones de alimentación, por ejemplo, tras lluvias o cambios en la productividad del humedal.
“El tiempo de permanencia en la zona es muy variable ya que depende de factores ambientales. En algunos casos, los flamencos pueden permanecer solo algunos días, utilizando el humedal como escala en sus rutas y en contexto de otoño e invierno, pueden permanecer por periodos más largos si hay abundante alimento. Por lo tanto, su permanencia puede variar desde días hasta varias semanas, dependiendo de las condiciones del ecosistema”, sostuvo.
En Chile existen existe el flamenco andino, de James y chileno. Este último, indicaron desde el SAG, es el más probable de encontrar en la zona centro-sur, ya que puede desplazarse desde zonas alto andinas o interiores hacia la costa en búsqueda de alimento.
“La llegada de flamencos al humedal del río Itata debe interpretarse como un fenómeno natural asociado a la dinámica de estas aves y a la buena calidad ecológica del ecosistema”, destacó.
Características
Según su estatutos de conservación, el flamenco chileno se encuentra clasificado como una especie “Casi Amenazada”, conforme al Decreto Supremo N°23/2019 del Ministerio de Medio Ambiente.
Desde Snap describieron que esta especie presenta plumaje rosado claro con intensas cubiertas alares color salmón, patas alargadas gris azuladas con articulaciones y pies de un contratante rojizo, y un pico fuertemente encorvado provisto de láminas filtradoras internas que le permiten alimentarse mediante filtración. A través de este mecanismo captura pequeños invertebrados bentónicos, microalgas y otros organismos acuáticos, obteniendo pigmentos carotenoides responsables de la coloración rosada de su plumaje.
“La presencia estacional del Flamenco chileno en el Santuario de la Naturaleza Humedal Desembocadura del Río Itata, declarado área protegida, resalta el alto valor ecológico de este ecosistema estuarino y su relevante rol en la conservación de la biodiversidad regional”, cerró la profesional del Sbap Ñuble.




