Fue este domingo que el Servicio Médico Legal entregó el cuerpo de Yordhan González Herrera a su familia. El joven de 21 años, falleció por una hemorragia severa en el hospital Herminda Martín de Chillán, al que ingresó el pasado sábado, cerca de las 11.00 horas, tras ser apuñalado en el muslo izquierdo por parte de su pareja, Isidora Ortega Acosta.
Aunque los familiares y amigos de la víctima utilizaron varias cuentas de redes sociales para exigir justicia, por lo que para ellos era un homicidio, para el Ministerio Público, el delito fue catalogado como de “lesiones graves en contexto intrafamiliar con concurso ideal de cuasidelito de homicidio”.
En otras palabras, entienden que no hubo intención de matar, y que la joven reaccionó tras ser abofeteada por su pololo. Por esta razón, pidieron en su contra la medida cautelar de arresto domiciliario total.
Aún así, el Juzgado decretó la prohibición de salir del país.
Aunque la tipificación penal no reconoce el delito de homicidio en este caso, sí se puede establecer que ya son 14 las personas que han muerto este año por actuación dolosa de terceros, cifra que sigue siendo inferior en un caso, a los registrados en 2025.
La madre de la víctima, Yariths Herrera, dijo a La Discusión: “quiero creer que no quiso matarlo. Quiero creer que al apuñalarlo en la pierna solo era para hacerle daño”.
Sin embargo, aclara que la discusión se generó luego que su hijo menor, de 10 años, “le tirara el pelo a la niña, por jugar, ya que estaba celebrando un gol de un videojuego. Entonces ella le pegó y ahí se metió Yordhan y le dio una cachetada. Pero entre eso y la puñalada con una navaja mariposa que sacó de su mochila, pasaron más de cinco minutos”.
El Juzgado de Garantía de Chillán decretó un plazo judicial de cuatro meses para la investigación.




