Close

Excesos

Agencias

Señor Director:

Vuelve a estar bajo la mira la gestión de la exministra de Seguridad, Trinidad Steinert, debido a su solicitud de antecedentes disciplinarios y penales a los funcionarios en plena investigación del caso “Clan Chen” en menos de 48 horas de haber asumido como ministra. El origen de este cuestionamiento radica en haberse excedido en las facultades que el Ministerio de Seguridad le otorgaba en ese momento.

Resulta llamativo que se esforzara más por entrometerse en lo que no debía que por cumplir sus propias funciones. Al vulnerar el principio de abstención —una infracción imposible de minimizar—, no solo se sometió al riesgo de una acusación constitucional, sino que desvió el poder en favor de sus intereses particulares.

Cabe destacar que dicha investigación operaba con ayuda del FBI, dado que se trata de un crimen organizado transnacional; sin embargo, la intervención de la exministra pudo interrumpir su curso de manera irreparable. Resulta difícil de creer que no estuviera al tanto del marco legal al que Steinert debía delimitarse. Este escenario pone de manifiesto la importancia de la separación y limitación del poder para evitar actos despóticos, salvaguardando así el desarrollo de una sociedad libre donde los políticos sean quienes sirven a los ciudadanos, y no a la inversa.

Cynthia Campos Gómez

Fundación para el Progreso

Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

Leave a comment
scroll to top