Señor Director:
El envejecimiento acelerado del país, advertido por el Instituto Nacional de Estadísticas, evidencia la fragilidad de un sistema de cuidados aún insuficiente y desarticulado. La respuesta pública sigue siendo tardía frente a una transformación demográfica estructural. Persistir en este rezago implica trasladar costos al ámbito privado y familiar, profundizando desigualdades. Urge avanzar hacia políticas de cuidado que superen la lógica asistencial y reconozcan su centralidad en el desarrollo social.
Edith Jorquera
Directora Esc.Trabajo Social UNIACC




