Tras el término anticipado de los contratos vigentes entre el Ministerio de Viviendas y Urbanismo y la empresa española Tapusa S.A, comenzaron a surgir en Chillán los reclamos de contratistas que aseguran haber quedado con millonarias deudas por trabajos ejecutados en las obras de avenida Huambalí y Diagonal Las Termas.
Empresas locales dedicadas al paisajismo, riego, transporte de agua y arriendo de maquinaria denuncian que, pese a que las obras y estados de pago habrían sido cancelados por el Serviu a la constructora, Tapusa no cumplió con los pagos comprometidos a quienes prestaron servicios en terreno. Se estima que alrededor de 10 contratistas tendrían facturas impagas y 70 trabajadores que no tienen finiquitos.
Uno de los afectados es Gregorio Baeza Barrera, empresario chillanejo del rubro de paisajismo y riego, quien asegura mantener facturas impagas cercanas a los $200 millones. “En las dos obras que tenía Tapusa en Chillán, en avenida Huambalí y Diagonal Las Termas, yo tenía tres subcontratos, dos de paisajismo y uno de riego. Trabajaban entre 15 y 20 personas”, explicó.
Baeza detalló que el tipo de servicios que presta se ejecuta en la etapa final de los proyectos, por lo que también son los últimos en facturarse. “Ya estábamos terminando las obras, el paisajismo y el riego ya estaban construidos, incluso con recepción del Serviu y Aseo y Ornato”, afirmó.
Según indicó, Tapusa dejó cheques con orden de no pago y facturas pendientes desde hace varios meses. “Yo tenía unos cheques y quedaron con orden de no pago, tenía facturas pasadas desde hace 3 o 4 meses por un monto aproximado de $80 millones. Aparte de eso, lo que no alcancé a facturar fue más o menos como $120 millones más, tengo los estados de pago que pude rescatar y alguna información con respecto al saldo que faltaba por facturar”, dijo.
“El Serviu pagó el total de los trabajos que yo hice, pero la empresa no pagó los trabajos correspondientes al paisajismo y riego”, añadió.
Baeza precisó que durante meses advirtió sobre la situación mediante correos electrónicos enviados a la gerencia de Tapusa en Santiago, con copia al Serviu. “Ellos (Serviu) siempre estuvieron informados de lo que estaba pasando con el pago a proveedores y subcontratos”, afirmó.
Otro de los afectados es Juan Carlos Chahín, proveedor de camiones aljibe para ambas obras, quien acusa una deuda cercana a los $12,5 millones.
“A mí se me deben cinco facturas desde noviembre a la fecha y otra factura que nunca pudimos emitir porque nunca llegó el estado de pago”, relató.
Ante la falta de respuestas, Chahín viajó hasta la oficina de Tapusa en Santiago el pasado 23 de abril para exigir un acuerdo de pago. “Fui a la oficina directamente, quería hablar con la gerente del proyecto, pero no sé si se escondió o no estaba, me la negaron. Así que tuve que conversar con el encargado de Finanzas, don Sergio Fuentes, y me dijo que lo único que podían hacer era pagar lo que se debía pero en 8 cuotas, en 8 meses. Yo le dije que no, así que acordamos el pago en 5 meses, me hizo un convenio de pago a partir del 30 de junio, pero resulta que a los cuatro días ya no había nadie en las oficinas de Santiago, se cambiaron”, agregó el contratista.
Chahín manifestó su preocupación respecto a la posibilidad real de recuperar el dinero adeudado. “El ministro Poduje dijo que la boleta de garantía sería para pagar a trabajadores y subcontratos, pero no sé qué tan cierto sea. No es primera vez que me pasa algo así, años atrás presté servicios a una empresa que también quebró y yo no recibí ni un peso”, indicó.
A las denuncias se suma Eduardo Alegría, empresario dedicado al arriendo de maquinaria pesada, quien afirma que Tapusa mantiene una deuda de alrededor de $80 millones por servicios prestados en la obra de avenida Huambalí.
“La deuda se arrastra desde junio del año pasado. Desde la empresa quedaron de contactarse con nosotros e hicieron un plan de pago que no lo respondieron, no lo respetaron”, dijo.
Acciones legales
Los contratistas afectados en Chillán realizan gestiones, mediante la Cámara Chilena de la Construcción, para concretar un encuentro con el Serviu y evaluar el cobro de los pagos pendientes a través de las boletas de garantía de Tapusa. También consideran efectuar acciones legales contra la empresa, como una demanda colectiva.
“Todos en sí vamos a tomar acciones legales pero lo que se está barajando es a lo mejor hacerlo de forma conjunta y hacer una demanda colectiva, si es que fuese necesario, ya que no se sabe realmente cuánto es el monto que se le adeuda a todos los contratistas y a los trabajadores”, añadió Alegría.
Por su parte, la Seremi de Vivienda y Urbanismo de Ñuble, Carolina Navarrete Rubio, reiteró que “si bien las vialidades adjudicadas a Tapusa en Ñuble se encuentran operativas, resulta grave el incumplimiento contractual asociado a las subsanaciones pendientes, sumado a la demora en la ejecución de las obras y al abandono de contratos en otras regiones. Por lo mismo, el Ministerio ha puesto término anticipado a los contratos”.
Detalló que las boletas de garantía superan los $700 millones por proyecto: 18.672,97 UF en Avenida Diagonal Las Termas y 19.441,52 UF en Avenida Huambalí. “Estos recursos permitirán corregir falencias detectadas y también abordar los sueldos impagos”.
“A la fecha, el Serviu ha sido notificado de cinco demandas en calidad de responsable subsidiario y/o solidario. En ese contexto, se busca efectuar los pagos por vía de subrogación, procurando arribar a avenimientos con los demandantes y así evitar largos juicios que perjudiquen a las y los afectados”, agregó la encargada regional de la cartera.




