Señor Director:
Con la llegada del invierno, la conversación sobre salud se centra en virus respiratorios, vacunas y presión sobre la red asistencial. Sin embargo, esta temporada puede traer molestias menos visibles, pero frecuentes, como dolor muscular, articular, cervical, lumbar, de cabeza o garganta. Bajas temperaturas y humedad se asocian a más rigidez muscular y articular, junto al aumento de síntomas dolorosos en personas con patologías musculoesqueléticas. Esto puede favorecer contracturas y afectar actividades diarias, sumado a factores como sedentarismo, malas posturas en espacios cerrados y menor movimiento cotidiano.
Frente a estos síntomas, muchas personas buscan alivio rápido. En ese contexto, es clave promover un autocuidado informado: mantenerse activo, protegerse del frío, hidratarse, cuidar la postura y recurrir a medicamentos de venta libre cuando corresponde. Para este tipo de dolores, el uso responsable de fármacos con acción analgésica y antiinflamatoria, como el ibuprofeno, puede ayudar a aliviarlos respetando indicaciones y dosis recomendadas.
Es importante saber cuándo consultar. Si el dolor persiste pese al tratamiento, se repite con frecuencia o afecta a niños, adultos mayores, embarazadas o personas con enfermedades de base, se recomienda acudir a un profesional de salud. Prepararse para el invierno no solo implica prevenir enfermedades respiratorias. También supone educar sobre el manejo adecuado del dolor y reforzar hábitos de autocuidado responsables.
Dra. Delia Ruiz Rodríguez
Médico Fisiatra




