Con humor ácido, crítica política y una mirada irreverente sobre el mundo cultural chileno, la serie de ficción “Dirección de Cultura”, acaba de finalizar el rodaje de su primer episodio piloto, marcando un hito para la producción audiovisual regional y el desarrollo de nuevas narrativas creadas desde Ñuble.
El capítulo, financiado por el Concurso Vinculación con la Comunidad 8%, línea Cultura, del Gobierno Regional de Ñuble, adjudicado por la Fundación Social Cultural y Artística Remolino, propone una comedia negra de ocho episodios de 25 minutos que mezcla sátira política, precariedad institucional y el caos del ecosistema cultural independiente chileno.
Ambientada en la ficticia ciudad de San Jerónimo, la serie sigue a Victoria, una joven gestora cultural idealista, impulsiva y caótica, que intenta levantar proyectos autogestionados en medio de las dificultades del mundo artístico local, involucrándose en una delirante maquinaria de “pan y circo” marcada por disputas políticas, corrupción, redes sociales, abuso institucional y activismo cultural. Su camino se cruza con Jaime, un desencantado director de Cultura municipal que, a pocos meses de jubilar, recibe la misión de transformar la cultura en una herramienta de propaganda para asegurar la reelección del alcalde Venegas.



