El legado ferroviario de Ñuble vuelve a cobrar protagonismo gracias a dos iniciativas que buscan rescatar históricos ramales y transformarlos en una oportunidad para el turismo, el desarrollo local y recuperar espacios de encuentro para las comunidades.
Por un lado, el exitoso recorrido del denominado “Tren del Recuerdo” entre Chillán, Quinchamalí y Confluencia durante el Día del Patrimonio reabrió el debate sobre la posibilidad de repetir más seguido esta experiencia. Mientras que en la precordillera una organización comunitaria trabaja en la recuperación del trazado Los Pellines-Recinto, del antiguo ramal Chillán-Recinto, conocido como el “Tren Chico”.
El regreso del tren a Quinchamalí y Confluencia
La jornada patrimonial realizada el pasado 31 de mayo permitió que, después de casi cuatro décadas, un tren volviera a recorrer el histórico ramal hacia Quinchamalí y Confluencia, que tiene una extensión de 35 kilómetros, generando una alta convocatoria y una fuerte carga emocional entre los pasajeros.
La concejala de Chillán, Yanina Contreras, destacó que la experiencia permitió revitalizar sectores rurales y evidenciar el potencial económico y turístico de la ruta ferroviaria, por lo que solicitó al municipio evaluar la factibilidad de que el ramal se pueda reactivar y repetir esta experiencia dos o tres veces al año.
“Esta ruta revitalizó nuestros sectores rurales. Pudimos evidenciar cómo el comercio puede levantarse a través de este recorrido, que antiguamente se conocía como el ramal, y también permitió revivir la historia, la gente estaba feliz y entusiasmada”, señaló.
Desde la Unidad de Patrimonio (UPA) de la Municipalidad de Chillán, su encargada, Karin Cárdenas, subrayó que la relevancia del ramal trasciende el ámbito ferroviario, ya que durante décadas conectó a Chillán con localidades del interior y de la costa, facilitando el intercambio comercial y el transporte agrícola. Asimismo, su historia se vincula estrechamente con el recordado ramal a Dichato, tan presente en la memoria de generaciones de familias que viajaban cada verano hacia la costa.
“Una eventual reactivación abre nuevas posibilidades para las comunidades del territorio. Las alfareras de Quinchamalí y Santa Cruz de Cuca, reconocidas a nivel internacional por la Unesco, podrían fortalecer la difusión y comercialización de su trabajo. Del mismo modo, las comunidades agroproductivas, los emprendimientos locales y el comercio podrían beneficiarse de un mayor flujo de visitantes y de la creación de nuevas experiencias vinculadas al turismo con foco en el patrimonio”, explicó.
La encargada de UPA destacó además, el valor paisajístico y patrimonial del recorrido, que incluye sectores emblemáticos como Confluencia y su puente declarado Monumento Nacional.
Desde la Municipalidad de Chillán expresaron que “el éxito de la convocatoria y la emotividad de los pasajeros —quienes describieron la experiencia como ‘fantástica e inolvidable’ al reencontrarse con su infancia— confirman que existe una base social sólida para proyectar esta iniciativa. En este sentido, el alcalde Camilo Benavente ha manifestado su total disposición para repetir este tipo de actividades de manera recurrente, destacando que reconocer nuestra historia y anécdotas es un proceso esencial para nuestra identidad comunal”.
Agregaron que se requiere una evaluación técnica y presupuestaria rigurosa, la cual debe ser consensuada directamente con la Empresa de los Ferrocarriles del Estado (EFE), operador del Tren del Recuerdo. “El objetivo es avanzar decididamente hacia un convenio de colaboración que formalice y dé sostenibilidad a este trayecto. Hay que considerar que en la actualidad ese tramo es usado por la planta de celulosa, por lo que el tren debe ser de tipo turístico en determinadas fechas”.
Asimismo, destacaron que desde UPA trabajan en una planificación detallada para concretar un programa permanente con foco en el patrimonio ferroviario.
El rescate del antiguo “Tren Chico”
En la comuna de Pinto, la organización comunitaria Amigos de la Cordillera de Ñuble trabaja para recuperar la memoria del antiguo ramal Chillán-Recinto, que funcionó entre 1911 y 1957 y que conectaba a Chillán con Las Termas.
Esta agrupación, que se conformó hace dos meses por residentes y emprendedores turísticos del sector, es presidida por Luis Llanos, quien explicó que el objetivo es transformar el antiguo trazado ferroviario entre Los Pellines y Recinto en un espacio de recreación, conservación patrimonial y atractivo turístico.
“Nos dimos cuenta del potencial que tiene este lugar. No se trata solamente de retirar maleza y basura, sino de recuperar un espacio para toda la comunidad”, afirmó.
El tramo intervenido abarca cerca de seis kilómetros rodeados de bosque nativo y conserva algunos vestigios históricos, como una antigua torre de agua utilizada por el tren, el puente La Esperanza en el sector Los Pellines y un puente de piedra que cruza un estero.

“No quedan rieles, porque cuando se decidió eliminar el servicio de trenes, el último recorrido que hizo el tren chico, desde Recinto a Chillán, lo hizo recogiendo su propia línea (…) La línea que recorría el tren hoy está establecida como un camino vecinal que se llama Santa Jovita, que está en la entrada de Recinto”, dijo Llanos.
Los voluntarios trabajan en labores de limpieza, eliminación de microbasurales y despeje de la ruta, con el propósito de habilitarla para caminatas, cicloturismo y actividades familiares. Esperan incorporar señalética, bancas y elementos que rescaten la historia ferroviaria del lugar.
“Nuestra visión es transformar este antiguo corredor ferroviario en una ruta patrimonial, turística y recreativa que conecte historia, naturaleza y comunidad. Un espacio inclusivo donde adultos mayores, niños, jóvenes, personas con discapacidad, ciclistas, senderistas, familias y visitantes puedan disfrutar de la cordillera de manera segura y responsable”, señaló.
Llanos sostuvo que uno de los desafíos es generar condiciones para que los visitantes permanezcan más tiempo en la zona. “Hoy Pinto, Recinto y Los Lleuques son lugares de paso hacia las Termas de Chillán. Queremos que las personas se detengan, conozcan el patrimonio y disfruten de lo que tenemos”, indicó.
La iniciativa cuenta con el respaldo de la Municipalidad de Pinto. El alcalde Jairo del Pino aseguró que la recuperación del antiguo trazado ferroviario representa una oportunidad para crear nuevos espacios públicos y fortalecer la identidad local.
“Recuperar esta franja donde transitaba el Tren Chico es tremendamente importante para nuestras familias, nuestros adultos mayores y nuestros niños. Queremos que sea un espacio donde las personas puedan caminar, compartir y disfrutar del entorno”, señaló.
La autoridad comprometió apoyo logístico mediante camiones, maquinaria y coordinación municipal para colaborar en las tareas de limpieza y recuperación del sector.
“Estamos en constante comunicación con la agrupación, facilitando todo lo que esté a nuestro alcance para ser más llevadero este trabajo. A través de nuestra encargada de organizaciones comunitarias, están todas las facilidades y el apoyo para poder avanzar en este difícil objetivo, que es recuperar estos espacios, y particularmente éste en el sector de Recinto, que por años estaba bastante abandonado. Además, pondremos a la disposición lo relacionado a transporte, camiones, retroexcavadora, para poder hacer una limpieza como corresponde, siempre respetando nuestro entorno y nuestro medio ambiente”, indicó Del Pino.




