Las amenazas de muerte sufridas en agosto por parte del alcalde El Carmen, Renán Cabezas, fueron un hecho público y notorio. Un delincuente sorprendido infraganti robando en una casa fue el autor.
Un testigo del hecho cuenta que “el delincuente fue detenido por particulares, primero. Llamaron a los carabineros y ellos no llegaron.No sabían qué hacer con el gallo y de pronto apareció una patrulla municipal con al alcalde arriba, y se bajó a preguntar qué estaba pasando. Cuando le explicaron, él mismo -el alcalde de la comuna- llamó a los carabineros y ellos no llegaron”.
Al delincuente lo subieron a la patrulla municipal, lo llevaron a la comisaría y así se conocieron.
Es esta falta de personal o “falta de patrullajes” como reconocen los alcaldes de Ñiquén (Mauricio Catoni) o de Portezuelo (Juan Carlos Ramírez), son parte de las grandes ausencias hechas números durante la Cuenta Pública 2025 de Carabineros Ñuble, encabezada por la jefe de zona, general Loreto Osses.
Si bien las cifras dan cuenta de un mayor despliegue en 2025 (501.607 procedimientos) que supera en un 8,1% a los registrados en 2024, o un 3,5% más de detenidos (9.403), 199 vehículos recuperados o 150 kilos de drogas incautadas en ese periodo, es la delincuencia rural uno de los fenómenos que más críticas ha ido sumando en los últimos años en la zona.
“Nadie culpa a Carabineros. Ellos hacen más de lo que pueden, pero es real que les falta dotación, les faltan vehículos. Acá en Portezuelo estamos agradecidos porque en la parte urbana han hecho un gran trabajo, pero en las localidades rurales hay más robos, más delitos y la inseguridad ha aumentado”, detalla el jefe comunal.
Aunque la general Osses dijo en la Cuenta Pública -y ratificó luego a La Discusión- que se apunta a “no perder el territorio”, a fortalecer el tejido social y la comunicación estratégica con juntas vecinales y las comunidades rurales en general, para aumentar las denuncias o los datos de relevancia, también hubo ecos de críticas.
Reforzando el episodio de El Carmen, en Ñiquén, el alcalde Catoni dijo categóriamente que “lo que Carabineros debe hacer es capacitar a sus funcionarios de la ruralidad en la toma de denuncias. No las toman siempre, y en ocasiones, ellos mismos las desincentivan”.
El alcalde de San Nicolás añade que “la dotación siempre resulta insuficiente frente a la realidad actual. San Nicolás ha crecido fuertemente en los últimos años, aumentando un 30% su población desde 2017, y la gran mayoría de las familias han llegado a vivir al campo, lo que genera una dispersión territorial enorme”.
Como el resto, aclara que los dardos no son a la institución, sino al Gobierno. “Deben actualizar sus criterios y considerar la ruralidad con sus diferencias. Para entregar verdadera seguridad en el campo y frenar delitos como el robo o el abigeato, necesitamos con urgencia mayor contingente y vehículos aptos para nuestros caminos”, detalla.
No han llegado en todo el año
La general Osses explicó en la cuenta que de los 51 vehículos anunciados para la zona, llegaron 30 (en 2025) “y estamos a la espera de la llegada de los otros 21 restantes”, añade.
Agrega que “hay varios proyectos a los que estamos postulando para adquirir drones, mientras que en similar situación están algunos proyectos de infraestructura, como la subcomisaría de Coihueco y el poder elevarla a categoría de comisaría”.
Con todo, para la general la Cuenta Pública presentó cifras positivas que dan cuenta de un trabajo plausiblemente amplio.
“A Carabineros no le falta nada”, sostuvo.



