El consejero regional por la Provincia de Itata, Íter Stuardo Malverde, manifestó su rechazo al proyecto que modifica la “Ley de la Jibia” y que busca permitir una excepción para que la flota pesquera industrial pueda capturar este recurso mediante redes de arrastre o de media agua en las regiones de Ñuble y Biobío, luego de que la Comisión de Intereses Marítimos, Pesca y Acuicultura del Senado aprobara por unanimidad avanzar en su tramitación.
“Quiero manifestar mi total rechazo a esta iniciativa. Tengo la convicción de que permitir nuevas formas de captura industrial de la jibia puede generar un impacto negativo en nuestros ecosistemas marinos y afectar especialmente a nuestros pescadores artesanales de la Provincia de Itata”, señaló Stuardo.
El consejero regional sostuvo que cualquier modificación a las actuales normas de extracción debe estar respaldada por evidencia científica, criterios de sustentabilidad y una evaluación rigurosa de sus posibles efectos sobre el ecosistema marino y las especies asociadas.
“Estamos hablando de un recurso fundamental para la actividad pesquera de nuestras caletas y para muchas familias que dependen directa e indirectamente del mar. No podemos tomar decisiones pensando solamente en aumentar las capacidades de extracción. Debemos preguntarnos qué consecuencias tendrá esto para nuestros recursos marinos y para las futuras generaciones”, afirmó.
Escuchar a organizaciones
Asimismo, Stuardo hizo un llamado a escuchar a las organizaciones de pescadores artesanales de Ñuble y Biobío, destacando que cualquier modificación a la regulación debe considerar la realidad de las comunidades costeras.
“Quienes conocen el mar, quienes salen diariamente a trabajar en nuestras costas y han desarrollado durante generaciones esta actividad, tienen que ser escuchados. No podemos legislar sobre el futuro de nuestras costas sin escuchar al territorio”, enfatizó.
Finalmente, el consejero regional reiteró su compromiso con la protección del ecosistema marino y con las familias que viven de la pesca artesanal.
“Necesitamos una política pesquera que permita generar desarrollo y empleo, pero que sea compatible con la protección de nuestros ecosistemas. No podemos hipotecar el futuro de nuestro mar por decisiones de corto plazo. Mi posición es clara: no al arrastre industrial de la jibia en las costas de Ñuble y Biobío”, concluyó.
Pescadores
De igual manera, las organizaciones de pescadores artesanales rechazan cualquier cambio que, a su juicio, abra nuevamente la puerta al arrastre industrial en la captura de este recurso. En esa línea, subrayan que la legislación vigente, que establece la línea de mano y la potera como artes de captura, debe mantenerse sin modificaciones por razones económicas, sociales y de sustentabilidad.
La iniciativa, que fue aprobada por cuatro votos a favor y ninguno en contra en la Comisión de Pesca de la Cámara Alta, continuará su discusión en particular antes de ser remitida a la Sala para su votación definitiva, proceso que se proyecta para la primera semana de septiembre.

