Si bien la puesta en servicio de la nueva subestación seccionadora Buli, en San Carlos, debió concretarse en diciembre del año pasado, el proyecto se retrasó y actualmente exhibe un 80% de avance, según informó el seremi de Energía de Ñuble, Cristián Jaque.
La obra es desarrollada por Transemel S.A., representa una inversión cercana a los US$19 millones y se prevé su entrada en operación para noviembre próximo.
Se trata de una obra estratégica para la Provincia de Punilla que fue decretada por el Ministerio de Energía en noviembre de 2021 y corresponde al plan de expansión de transmisión del año 2020.
La nueva subestación permitirá reforzar la exigida red de transmisión eléctrica en la zona norte de la región, que hoy presenta una elevada carga y, de acuerdo con las proyecciones, en el verano superaría el 100% de capacidad térmica.
De esta forma, junto a otras obras -como la ampliación de la línea Monterrico-Cocharcas en ejecución y la futura subestación Punilla-, su entrada en operación contribuirá a mejorar la disponibilidad de potencia para nuevas inversiones, aumentando la flexibilidad operacional del sistema y entregando mayor capacidad para responder a la creciente demanda energética de la región, contribuyendo además a una mayor continuidad y estabilidad del servicio eléctrico.
El proyecto considera la construcción de una nueva subestación seccionadora mediante el seccionamiento de las líneas Parral–Monterrico y Parral–Cocharcas, en el tramo San Carlos–Tap Ñiquén, además de la instalación de un transformador de 154/66 kV con una capacidad de 75 MVA, junto a la implementación de sistemas de control, protecciones, telecomunicaciones y monitoreo remoto.
Fuentes del rubro destacaron que Buli va a generar un alivio cuando entre en operación, ya que, a lo menos, va a poner a disposición 10 MVA de potencia en ese sector, lo que permitiría dar cobertura a proyectos de vivienda (se requiere 1 MVA para mil casas) así como también a algunos proyectos de inversión que también están condicionados por la factibilidad de suministro energético y que aún no pueden concretarse.
Según se indicó, el retraso se debió, en buena medida, al proceso inicial de negociación de los terrenos donde se emplaza el proyecto, por lo que los trabajos recién comenzaron en el segundo semestre del año pasado.
Autoridades visitaron obras
El seremi de Energía Ñuble, Cristian Jaque, quien visitó las faenas junto al delegado presidencial de Punilla, Cristóbal Jardua, destacó que “la Subestación Buli es una infraestructura estratégica para el desarrollo de nuestra región, porque fortalece la capacidad y resiliencia del sistema eléctrico, mejora la calidad y seguridad del suministro para miles de familias y empresas de la Provincia de Punilla, y genera las condiciones necesarias para habilitar nuevos proyectos de inversión y crecimiento productivo. Contar con una red eléctrica más robusta es fundamental para acompañar el desarrollo que Ñuble necesita en los próximos años”.
Por su parte, el delegado Cristóbal Jardua señaló que “inversiones como ésta son esenciales para el desarrollo económico y productivo de nuestra provincia. Una infraestructura energética moderna y confiable es un requisito para atraer nuevas inversiones, fortalecer la actividad agrícola, industrial y de servicios, y generar más oportunidades para nuestros territorios”.




