En una época en que la música romántica comenzó a conquistar las radios y los escenarios nacionales, Chillán fue escenario del surgimiento de agrupaciones y solistas que construyeron parte de la historia musical de la ciudad. Algunos grabaron discos, otros recorrieron festivales y escenarios locales, y varios de sus integrantes han mantenido su actividad artística hasta la actualidad, conservando un repertorio que sigue siendo parte de la memoria de distintas generaciones.
Fue también el periodo en que Los Ángeles Negros iniciaron su camino hacia el reconocimiento internacional. La agrupación, nacida en San Carlos, alcanzó uno de sus primeros hitos en 1968, cuando ganó un concurso de nuevos talentos organizado por Radio La Discusión, cuyo premio permitió grabar su primer sencillo, “Porque te quiero”, canción que posteriormente se transformaría en uno de sus primeros éxitos.
En ese contexto nacieron agrupaciones chillanejas que compartieron escenarios, festivales y espacios de difusión radial, formando parte de un movimiento artístico que se extendió durante las décadas siguientes.
Para recuperar parte de esa historia y reconocer a sus protagonistas, la Dirección de Cultura, Artes y Patrimonio de la Municipalidad de Chillán, junto al Teatro Municipal, realizará este viernes 16 de octubre el encuentro “Recuerdos de una generación”, a partir de las 19.00 horas, en la Sala Claudio Arrau, con entrada liberada.
La actividad estará dedicada a músicos que desarrollaron sus carreras entre sesenta y comienzos de los noventa, varios de los cuales continuaron vinculados a la actividad artística después de la desaparición o transformación de sus agrupaciones originales. Entre los homenajeados estará Leo Palma, vocalista y tecladista de Los Cristales, conjunto que durante los años setenta logró grabar para el sello EMI Odeón. Palma ha mantenido su actividad musical interpretando canciones que formaron parte del repertorio de aquella época.
También serán reconocidos integrantes de la familia Gangas, vinculados a la fundación y trayectoria de Sudor Frío, agrupación que posteriormente adoptó el nombre de Súper Frío. El conjunto tuvo presencia en festivales y actividades musicales de Ñuble, con canciones como “Mentiras”, “Si no vuelves” y “En esta carta”.
A ellos se sumará Edmundo Asenjo, tecladista cuya carrera comenzó durante la década de 1960 y que integró diversos conjuntos de la escena local. Su trabajo ha continuado ligado a la música mediante un estudio de grabación, desde donde ha colaborado con nuevas generaciones de intérpretes.



