La Municipalidad de Chillán presentó a los concejales su propuesta de Presupuesto Municipal 2027, que considera recursos por $68.175 millones, en un escenario marcado por el ajuste fiscal anunciado por el Gobierno y la incertidumbre respecto de los recursos públicos disponibles para el próximo año.
El alcalde, Camilo Benavente, calificó la iniciativa como un presupuesto responsable y conservador, que contempla un incremento de ingresos de $1.288 millones respecto del presupuesto municipal aprobado para 2026. Según explicó, la proyección considera factores como la contracción del mercado laboral, las presiones inflacionarias, una eventual caída de los ingresos provenientes del Fondo Común Municipal y los efectos de la Ley de Reconstrucción.
Las prioridades planteadas por el municipio apuntan a fortalecer la salud primaria, la seguridad, la conectividad y el desarrollo de los barrios, procurando mantener la inversión comunal pese a las restricciones fiscales.
Uno de los principales incrementos corresponde al aporte municipal a Salud, que pasaría de $3.400 millones a $4.000 millones, es decir, $600 millones adicionales para fortalecer la atención en Cesfam, SAPU y postas rurales.
La propuesta también contempla $350 millones para proyectos de desarrollo vecinal, destinados a juntas de vecinos y organizaciones comunitarias, además de $300 millones adicionales para conectividad y vialidad urbana y rural. En seguridad, el alcalde destacó la incorporación de una flota de 29 vehículos y equipamiento asociado a la Ley 21.802.
En materia de inversión directa, el municipio proyecta $1.155 millones financiados por la Ley de Casinos. Entre las iniciativas mencionadas figuran la cancha de pasto sintético Buenos Amigos, por $360 millones; el Camino Las Mariposas, por $180 millones; el parque canino de Plaza La Victoria, por $150 millones; y la pavimentación de Irene Frei, por otros $150 millones.
La lista incluye, además, $100 millones para el Centro Cultural Confluencia, $60 millones para el cambio de sentido de calle Gamero, $55,9 millones para la pista de atletismo de Quilamapu y $35 millones para semáforos.
Respecto a esta propuesta, el jefe comunal sostuvo que “se trata de un presupuesto responsable, marcado por un escenario nacional e internacional complejo, con contracción del mercado laboral, presión inflacionaria y un severo ajuste fiscal del Gobierno Central”.
Por ello, dijo, “se optó por una visión conservadora con un incremento moderado de ingresos de $1.288 millones”.
Diferencias respecto al de 2026
La propuesta para 2027 muestra un crecimiento acotado frente al presupuesto aprobado para el año en curso. En diciembre de 2025, el Concejo Municipal aprobó un presupuesto de $66.886 millones, después de que la propuesta inicial presentada durante la discusión contemplara $64.294 millones.
La diferencia entre el presupuesto aprobado para 2026 y el proyectado para 2027 alcanza los $1.288 millones, equivalente a un incremento cercano al 1,9%.
En la discusión del año pasado, la municipalidad había puesto entre sus principales objetivos aumentar en $400 millones los recursos destinados a Salud, reforzar la mantención de caminos y financiar proyectos de infraestructura. La propuesta de 2027 mantiene esa orientación, aunque plantea un aporte municipal mayor para el área sanitaria, que llegaría a $4.000 millones.
En conectividad también existe continuidad en el énfasis. Para 2026, el municipio había informado un presupuesto superior a $380 millones para mantención vial, con un aumento de más de 25% respecto del período anterior. Ahora, la propuesta destaca $300 millones adicionales para caminos urbanos y rurales, aunque las cifras corresponden a partidas descritas de manera diferente y no permiten establecer por sí solas una comparación directa.
En cuanto a los proyectos de infraestructura, durante la discusión del presupuesto 2026 se anunciaron $500 millones para el patinódromo y $350 millones para la reposición del césped del Estadio Municipal Nelson Oyarzún. En la presentación de las principales iniciativas para 2027, en cambio, figuran obras de escala barrial y comunal, como la cancha Buenos Amigos, el parque canino y la pavimentación de Irene Frei. La ausencia de los proyectos anteriores en esta nueva lista no significa necesariamente que hayan sido descartados, pero sí marca una diferencia entre las iniciativas destacadas en ambas propuestas.
El contexto regional agrega otro elemento a la discusión. El proyecto de Presupuesto 2027 del Gobierno Central contempla para el Gobierno Regional de Ñuble $78.277 millones para inversión, frente a los $85.752 millones considerados para 2026, una reducción nominal de 8,7%. El gobernador Óscar Crisóstomo ha estimado que la disminución efectiva podría acercarse a los $11.000 millones, según la base de comparación utilizada. La discusión presupuestaria regional sigue abierta en el Congreso.
Aunque los recursos del Gobierno Regional y los del municipio corresponden a presupuestos distintos, el ajuste anunciado constituye parte del escenario en que las administraciones locales deberán definir sus inversiones y buscar financiamiento para obras y programas.
Prioridades por revisar
La propuesta de Chillán deberá pasar ahora por el análisis de los concejales, quienes revisarán las partidas y prioridades antes de la aprobación definitiva del presupuesto municipal para 2027.
Hasta el momento, los ediles solo han recibido el detalle presupuestario en sus correos electrónicos. “La verdad es que se trata de un documento muy extenso, que merece ser revisado con cautela antes de dar una opinión concisa”, explica el concejal Iván Badilla, presidente de la Comisión de Hacienda del Concejo Municipal.
“Hay varios detalles que revisar, porque estamos conscientes de que el escenario actual no es igual al del año pasado. Sabemos que el Gobierno anunció un recorte presupuestario nacional complejo y tampoco nos corresponde seguir haciéndonos cargo de la educación, porque dejó de ser municipal. Sin embargo, hay muchos otros temas que son delicados y muy necesarios para la gente de nuestra comuna, entonces estamos hablando de un análisis que se debe hacer en conjunto con los otros concejales”, agrega.
Badilla es concejal desde 2024 y anteriormente se desempeñó como administrador municipal, en 2014, durante la administración del alcalde Sergio Zarzar. Desde esa experiencia, anticipa que “por lo general, tras las discusiones presupuestarias, las propuestas iniciales no varían tanto. Más bien, lo que cambian son algunos detalles o se revisan ciertas prioridades”.
Respecto del escenario nacional y sus posibles efectos en las funciones municipales, agrega que “es un tema complejo. Acá hay programas que son más importantes que otros, pero ninguno es innecesario, por lo que lo más probable es que debamos priorizar algunos y unificar los otros”.
La concejala Brígida Hormazábal, en tanto, comenta que solicitaron la nómina completa de los programas ejecutados por la Dirección de Desarrollo Comunitario (Dideco), para conocer su alcance y evaluar cuáles requieren mayor respaldo.
“Pedimos que nos enviaran la lista completa de los programas que son ejecutados por la Dideco, para ver cuántos son y definir con base en los alcances que cada uno tenga para la comunidad. Lo que tenemos claro es que Salud e Infraestructura no pueden ser objeto de reducciones”, afirma.
La edil también llamó al Ministerio de Obras Públicas y al Serviu a evitar retrasos en sus proyectos. “Mientras más tiempo pasan los caminos, las calles, las casas con problemas, o mientras más se tarde el Plan Maestro de Aguas Lluvias, más gente seguirá con problemas el próximo invierno, y seremos nosotros quienes tendremos que salir en su ayuda”, advierte.
Ambos concejales también plantean dudas sobre la posibilidad de que el Gobierno Regional mantenga el respaldo financiero a iniciativas municipales, como ha ocurrido hasta ahora. Actualmente, siete proyectos aprobados están a la espera de recursos del Fondo Regional de Iniciativa Local (FRIL) para su ejecución, sin que exista certeza de que esos fondos estarán disponibles durante 2027
Funcionarios versus inversiones
Otras reacciones de los colegiados, han puesto énfasis en la necesidad de no soltar las iniciativas de mejoras y reparaciones viales, o la necesidad de contrastar bajas o aumentos en gasto de personal e inversión.
Rodrigo Ramírez, afirma que “yo, al menos, tengo una prioridad clara. La compra de una máquina bacheadora debe estar incorporada”.
Advierte que de no haber presupuesto para garantizar lo anterior, “votaré en contra de la propuesta, porque necesitamos contar con maquinaria operativa y capacidad de actuar a tiempo. Voy a defender esta inversión durante la discusión y, si no queda incluida, no respaldaré el presupuesto en esos términos.”
En tanto, la concejala Yanina Contreras pone el foco en la distribución de los recursos, más allá del aumento global de 1,9% que contempla la propuesta presupuestaria para 2027.
La edil explica que buscará aclarar qué compromisos explican el crecimiento de algunas partidas como las de gasto en personal y cuánto quedará disponible para responder a las necesidades de inversión. Entre sus prioridades menciona “la mantención de caminos, el apoyo a organizaciones comunitarias y los programas sociales, cuyas demandas pueden terminar recayendo en el municipio ante los recortes de recursos nacionales”.
“¿Cómo se explica que algunas partidas crezcan a un ritmo mayor que el presupuesto general?”, plantea Contreras, quien espera que el análisis en comisiones permita determinar cómo se resguardará la capacidad municipal para responder a las necesidades de los barrios y financiar obras.
Ante esto, el alcalde Benavente, explica que “no se dejará de invertir en la comunidad, priorizando proyectos con alta rentabilidad social. Se destinarán $350 millones exclusivos para desarrollo vecinal, para proyectos de juntas de vecinos y organizaciones, y $300 millones adicionales para conectividad y vialidad rural y urbana”.
Finalmente, anticipa que “en seguridad, se complementa con la flota de 29 vehículos y equipamiento bajo Ley 21.802. Son recursos que mejoran la calidad de vida de forma concreta”.
Los detalles comenzarán a revisarse y discutirse en las respectivas comisiones edilicias.
Si los plazos son los que regularmente se otorgan antes de hacer un plan presupuestario definitivo, la votación final debería realizarse, a más tardar, en la segunda semana de diciembre de este año.



