La meta es ambiciosa: movilizar $1,3 billones y generar más de 100 mil empleos entre lo que resta de 2026 y 2027.
El Presidente, José Antonio Kast, presentó el lunes el plan “Chile Despega, con más pega” como una respuesta al desempleo que, según planteó, se mantuvo durante 43 meses sobre el 8% a nivel nacional, y llegó a 9,5%.
La iniciativa contempla cuatro líneas: acelerar inversión pública y obras de rápida ejecución; ampliar los subsidios a la contratación; recuperar liquidez para empresas y proveedores, y desplegar una política nacional con ejecución local, considerando variables como desempleo, daño en infraestructura, madurez de proyectos y velocidad de contratación.
En Ñuble, donde la desocupación alcanza el 11%, el anuncio genera expectativas. La región aparece precisamente entre los territorios que podrían beneficiarse de un mecanismo que incorpora criterios de focalización laboral y territorial. Sin embargo, para los actores consultados, el punto decisivo estará en cómo se traduzca esa definición general en obras, recursos y contrataciones concretas.
El seremi del Trabajo, Edmundo Novoa, sostuvo que el plan tendrá una expresión importante en la región. “Ñuble va a recibir una proporción importante (de subsidios), puesto que con esto se ayuda a combatir el alto desempleo existente”, afirmó.
Novoa explicó que, junto con los recursos destinados a acelerar la ejecución de obras del MOP y de la Subdere, se ampliarán los subsidios a la contratación y se incorporarán nuevos recursos con criterios de focalización. “Y, por supuesto, también de manera importante en nuestra región de Ñuble”, remarcó al referirse al objetivo de reducir la desocupación.
Desde Economía, el seremi Manuel Cofré puso el acento en una cartera regional que podría entregar una base para esa activación. Recordó que el subsecretario de Economía, Karlfranz Koehler, informó durante su visita a Ñuble que existían iniciativas por más de US$1.700 millones, con una proyección de más de mil nuevos puestos de empleo.
Cofré definió el programa como una agenda de “dos tiempos”: una primera respuesta a la urgencia laboral, y otra destinada a construir oportunidades futuras. “El ‘Plan Chile Despega dado a conocer por el presidente Kast, moviliza $1,3 billones y se estructura en cuatro pilares”, señaló, destacando el aceleramiento de obras, los subsidios, la liquidez para empresas y la ejecución local.
La pregunta que queda para Ñuble
Desde el ámbito productivo, el director regional de Corfo, Rodrigo Landa, planteó que la inversión pública debía complementarse con medidas que permitieran a las empresas ampliar su actividad.
“A mayor liquidez las empresas tendrán mayores oportunidades para su expansión productiva y demanda laboral”, sostuvo.
Landa detalló que Corfo Ñuble esperaba ejecutar más de $7 mil millones durante este año y que ya se habían entregado cerca de $1.200 millones en subsidios para dos nuevas inversiones, vinculadas a planes de contratación presentados por las propias empresas. A ello sumó que las garantías Corfo colocadas en el sistema financiero regional superaron los $13.600 millones, para más de $24 mil millones en créditos cursados.
Para el economista y exdelegado presidencial regional, Gabriel Pradenas, el desafío está precisamente en medir qué tipo de empleo terminará produciendo el plan. “No basta con contarlos empleos que se proyecta crear sin observar los que se destruyen en el mismo período”, advirtió.
A su juicio, el seguimiento debe considerar el efecto neto, la duración y la calidad de los puestos de trabajo. “Una obra pública puede activar contrataciones mientras se ejecuta; el ver-dadero éxito será que, cuando termine, las personas encuentren continuidad laboral y las empresas puedan sostener esos empleos”, planteó.
En tanto, el gobernador regional, Óscar Crisóstomo, compartió la valoración sobre la urgencia, pero marcó una diferencia respecto del alcance territorial de la propuesta.
“Valoramos que el Gobierno Central reconozca la urgencia de reactivar la economía y dinamizar el empleo, algo que la Región de Ñuble viene planteando desde hace meses”, afirmó.
Sin embargo, sostuvo que una política nacional no necesariamente resolverá por sí sola el problema regional. “Un marco nacional de reactivación no reemplaza la necesidad de un plan especial y focalizado para nuestra región”, enfatizó.
Crisóstomo pidió que los indicadores laborales de Ñuble sean considerados en la distribución de las herramientas y planteó avanzar en un Plan Especial de Empleo y Desarrollo Productivo para la región, con énfasis en agricultura, turismo, construcción de viviendas e infraestructura habilitante.




