Una de las tantas casas centrales de Chillán que llevan años siendo habitadas de manera ilegal por “okupas”, fue desalojada en horas de la mañana de ayer martes con apoyo de la Fuerza Pública y por orden del Juzgado de Garantía de esta ciudad.
Se trata del inmueble de calle Sargento Aldea, esquina Itata, que colinda con un sitio eriazo y diversas otras casas en las que residen, mayoritariamente, adultos mayores.
Fueron ellos, precisamente, quienes consiguieron los contactos del consorcio santiaguino al que pertenece la vivienda, para manifestarles quejas por constantes robos y episodios de violencia que se generan tanto dentro de la casa ocupada como en los sitios colindantes.
El consorcio, a través de la oficina jurídica Silva-Riesco Abogados presentaron anteriormente una querella por ocupación ilegal y ayer consiguieron una orden de desalojo con apoyo de la fuerza policial.
Al recinto llegaron tres funcionarios de la Segunda Comisaría de Chillán y tres de la Unidad de Seguridad Municipal, quienes encontraron al interior de la casa a cuatro personas.
Los moradores, tras controlarse su identidad, se retiraron del lugar de manera pacífica.
Bárbara Molina, abogada del estudio jurídico gestor del operativo, explicó: “en este momento lo que se está haciendo es asegurar los accesos con protecciones metálicas en puerta y ventanas, luego viene un proceso de desratización, limpieza y retiro de escombros, para luego poner la vivienda a la venta”.
Los funcionarios destacaron que las piezas interiores presentaban una gran cantidad de ropa vieja, basura y artefactos en mal estado, reconociendo similitudes con las casas habitadas por personas con el mal de Diógenes.
Si bien hay otras casas “okupa” cuyos vecinos han pedido el desalojo, tal como sucedió en este caso, el proceso se valida solo en la medida que el legítimo dueño, de forma personal o a través de sus abogados, solicita en tribunales que esto se pueda ejecutar con la fuerza pública.



