Señor Director:
Ha cambiado el gobierno y como país democrático, hemos acatado la decisión de las urnas.
Concuerdo con cambiar las autoridades políticas, pero no cuando se trata de servicios tan sensibles como es salud. Hay planes, programas, que no se estructuran de la noche a la mañana y requieren de continuidad. Es más, este año se debe producir el cambio de hospital con todo lo que ello implica: nuevas dependencias, nuevas unidades, más personal en todos los departamentos y tal vez con menos presupuesto. Las actuales autoridades han demostrado con creces estar capacitadas y con la experiencia que les ha dado el ejercer los cargos.
Los cambios que ha anunciado el delegado presidencial, don Diego Sepúlveda Palma, podrían afectar la atención de los pacientes que se atienden en nuestros establecimientos, a quienes no les interesa el color político de los prestadores, si no recibir una atención oportuna, eficaz y amable.
Ojalá esta costumbre de cambiar todo y a veces para que nada cambie, no se siga manteniendo, porque deja en mal pie el ejercicio de la política que está tan a mal traer.
Renato Acevedo Vargas
Médico cirujano




