Cuando el gerente de Nevados de Chillán, Guillermo Ruiz, anunció que la empresa hotelera planifica levantar un nuevo hotel para reponer el que se incendió por completo el pasado domingo, usó una frase que evitaba decenas de preguntas posibles:
“Lo queremos hacer igual, idéntico (al que había)”.
Sin embargo, Pablo Pinto Ham, prevencionista de riesgo, excomandante de Bomberos Chillán y perito de investigaciones de incendios, hizo un contrapunto: “Si las condiciones no cambian no habrá forma de evitar que otro foco de incendio termine por destruir el hotel en su totalidad”.
La decisión de Nevados responde también a razones de tiempo. Según Ruiz, reutilizar el diseño, la arquitectura y los permisos permitiría acelerar el proceso.
Sin embargo, las autoridades y especialistas plantean que la reconstrucción debe considerar las condiciones particulares del sector y elevar los estándares de prevención y respuesta.
El gobernador (s) de Ñuble, Alejandro Aguilera, sostuvo que “es fundamental que tanto la materialidad del edificio como su equipamiento cumplan con los más altos estándares de seguridad para construcciones en alta montaña, tanto los que exige la normativa como los que ofrece el mercado”.
Y luego apuntó a un factor clave: Bomberos de Pinto. “Tienen a su cargo la principal zona turística de la región. Queremos que cuenten siempre con el equipamiento óptimo, tanto para enfrentar eventuales incendios como para atender accidentes vehiculares”.
El delegado presidencial de Ñuble, Diego Sepúlveda, consultado por La Discusión, coincidió en la necesidad de “seguir fortaleciendo a Bomberos y las capacidades de prevención”, junto con llamar a los municipios a “avanzar en brigadas preventivas”.
Cores exigen un nuevo cuartel
El debate también alcanza a las entidades encargadas de asignar recursos en la región. La consejera regional Bárbara Hennig advirtió que “el cuartel de Bomberos de Pinto es insuficiente frente a la actividad turística de Las Trancas” y planteó la necesidad de “evaluar un nuevo cuartel en esa localidad”.
Mientras que su par, Wilson Ponce, añade que es urgente “fortalecer las medidas de prevención y protección contra incendios en las instalaciones turísticas de los sectores de Las Trancas y Nevados de Chillán” y “las capacidades de Bomberos, considerando las características geográficas del sector, la concentración de construcciones. También debemos evaluar las condiciones de acceso, disponibilidad de agua y todos los elementos necesarios para una respuesta rápida y efectiva”.
Desde la Municipalidad de Chillán, el concejal Rodrigo Ramírez, alcalde protocolar de Chillán, coincidió en que “la discusión debe ir más allá de la inversión turística. Todas las decisiones deben ir de la mano con seguridad. No podemos esperar otro incendio para hacer lo que debimos haber hecho antes”.
La voz de Bomberos
Desde Bomberos de Pinto, su superintendente, Andrés Oliva, explicó que durante la emergencia se activaron los protocolos y se solicitaron apoyos a otros cuerpos de Bomberos, aunque las distancias naturalmente retrasan su llegada.
A su juicio, el sector requiere mejores capacidades. “Para nosotros sí es importante poder contar con mejor equipamiento, contar con, no sé, una dotación, por ejemplo, de maquinistas para las compañías y un sinfín de cosas que finalmente nos permitan garantizar una respuesta más rápida, más efectiva”, explicó.
Actualmente, la Tercera Compañía de Las Trancas dispone de un carro forestal, un segundo carro y una camioneta, todos adaptados a las condiciones del sector, donde la nieve y el hielo pueden dificultar los desplazamientos.
Para Pablo Pinto Ham, prevencionista de riesgos, bombero y perito de incendios, la futura reconstrucción debe incorporar las tecnologías disponibles para reducir la propagación del fuego.
“Yo creo que esta vez, el hotel, deberían hacerlo con todas las condiciones de los materiales ignífugos que hoy existen. No basta con tener brigadas dentro de los mismos funcionarios, ni conformarse con la existencia de redes húmedas. Actualmente, hay tecnología suficiente como para poder tener elementos ignífugos limpios, tanto como materia de construcción como de control de fuego, que puedan aplicarse a la futura construcción”, planteó.




