Con un importante refuerzo de su equipo clínico y un incremento de un 33% en su capacidad de atención diaria, la Unidad de Hospitalización Domiciliaria del Hospital Clínico Herminda Martín enfrentará los meses de invierno y alza de patologías respiratorias, gracias a los recursos de la campaña de invierno en el país.
Actualmente, la unidad dispone de 80 cupos diarios, cifra superior a los 60 habituales, gracias a la incorporación de un médico, dos enfermeras, dos técnicos en enfermería de nivel superior (TENS), dos kinesiólogos y una fonoaudióloga, reforzando el trabajo del equipo multidisciplinario que durante 15 años ha acercado la atención hospitalaria a los hogares de la Región de Ñuble.
Las principales patologías en que se enfoca son de mediana y baja complejidad, como por ejemplo neumonías, infecciones urinarias y recuperación de fracturas de cadera u otras enfermedades traumatológicas. Durante los primeros meses de este año, se han atendido cerca de 900 personas, mientras que en 2025, trató a 2.428 pacientes.
Darwin Díaz, enfermero coordinador de la Unidad destacó que “uno de los principales atributos de la Hospitalización Domiciliaria es que permite que los usuarios permanezcan en un entorno familiar durante su tratamiento, favoreciendo una recuperación más cercana y humanizada. En este modelo de atención, la participación activa de la familia resulta fundamental, ya que los cuidadores reciben orientación permanente del equipo clínico y se transforman en aliados esenciales del proceso terapéutico, contribuyendo al bienestar y rehabilitación de sus seres queridos”.
El trabajo coordinado entre médicos, enfermeras, TENS, kinesiólogos, fonoaudiólogas y personal administrativo ha permitido consolidar un modelo de atención que combina altos estándares clínicos con un fuerte componente humano, acercando las prestaciones hospitalarias a quienes más lo necesitan y contribuyendo a optimizar el uso de camas del establecimiento; es decir permitir que éstas estén disponibles para usuarios que las requieran, durante los períodos de mayor demanda asistencial debido a las enfermedades propias del temporada de frío.




