El arriendo de terrenos municipales para la realización de eventos masivos en el sector cordillerano volvió a generar cuestionamientos al interior del Concejo Municipal de Chillán, esta vez por el monto cobrado a una productora y por las condiciones en que se desarrolló una reciente actividad.
La discusión se produjo luego de la realización de una fiesta de música electrónica el pasado sábado 15 de agosto en un terreno municipal.
El tema adquirió especial relevancia después del evento realizado anteriormente en la zona cordillerana, donde el desprendimiento de una carpa, producto de la nieve, generó polémica, en esa ocasión, por su autorización en medio de los sistemas frontales que afectaron a la región de Ñuble. Aunque fue programada con antelación, no fue cancelada por la emergencia, por eso se levantaron voces críticas en esa ocasión.
El concejal Rodrigo Ramírez cuestionó los términos contractuales en que fue arrendado el sitio, dejando entrever que se habría generado un supuesto perjuicio económico a las arcas municipales. Sin embargo, desde el municipio aclararon que la suma se ajusta a lo regulado por la ordenanza.
“Respecto al arriendo del terreno municipal Velo de la Novia, en el sector Las Trancas, entregado a la empresa Space Production S.P.A. para el evento Atardecer en Nevados de Chillán realizado entre el 14 y el 17 de agosto de este año, tengo observaciones concretas. El contrato establece un pago único de 8 UTM, equivalentes a $573.192, por el derecho de ocupación de 9.500 metros cuadrados. Cita expresamente con fundamento el artículo 8, número 11 de ordenanza, en relación con la pauta de cierre del mismo artículo, esa norma fija una tasa de 0,0025 UTM por metro cuadrado. Si se aplica esa tasa a los 9.500 metros cuadrados arrendados, el resultado es de 23,75 UTM. Casi el triple de lo cobrado. Es decir, el propio contrato invoca una fórmula cuya aplicación literal arroja un monto muy superior al que se cobró, sin que en ningún lugar del documento se explique esa diferencia”, sostuvo.
El concejal también cuestionó la existencia de un acto administrativo en el alquiler que, según indicó, aún estaría pendiente por parte de la municipalidad.
“A la fecha de hoy, seguimos sin contar con el decreto que apoya formalmente este contrato. Sin ese decreto, el contrato firmado el 13 de agosto carece del respaldo administrativo formal. Pese a que el arriendo ya se ejecutó y terminó hace unos días, solicito que se nos entregue a la brevedad el decreto definitivo ya dictado y con su número correspondiente y de no existir aún, que se nos explique por qué ese acto administrativo sigue pendiente”, dijo.
No obstante, Ramírez enfatizó que su cuestionamiento no apunta a impedir las actividades turísticas en la cordillera, sino al carácter masivo de las actividades y a la necesidad de que los ingresos que recibe el municipio sean proporcionales al uso de los terrenos públicos.
“No tengo ninguna crítica con los eventos que se hagan en Las Trancas, que muevan la economía circular y que ayuden al turismo. Pero desde que entramos a la administración, se nos ha dicho que el parque Coltrahue tiene un rol turístico de promover y democratizar la montaña a la comunidad. No un terreno para eventos masivos. El evento anterior, que fue criticado, incluso le salpicó hasta el delegado presidencial, tuvo un cobro totalmente diferente”, enfatizó.
Ramírez señaló que, aunque la productora cumplió con labores de limpieza posteriormente, funcionarios municipales debieron intervenir durante la jornada siguiente para retirar residuos y reparar daños.
“La productora cumplió, sí, limpió el cuarto día, pero los guardaparques estuvieron el domingo sacando botellas, preservativos, arreglando el portón y entre otras cosas. Nosotros también recibimos público el día domingo y no se merece que entre a un barrial o a un lugar sucio. Quiero ser crítico en esto, porque se tiene que escuchar la opinión técnica también de quienes hoy día están arriba. Independiente el funcionario que sea, son personas expertas en el área de la montaña”, expuso.
Cobro conforme a normativa
Desde el departamento jurídico de la municipalidad informaron que el cobro se efectuó en regla y conforme a lo establecido en la ordenanza que regula esas actividades.
El contrato se suscribió al amparo de la Ordenanza Municipal de Derechos vigente, siendo el Artículo 7° N° 2 el que fundamenta y determina específicamente el derecho aplicado en este caso.
“Respecto al cobro por concepto de arriendo de un predio destinado a estacionamiento en el marco del evento realizado en el sector cordillerano, se informa que el cobro por un monto de 8 UTM se efectuó conforme a lo previsto en el Artículo 7° N° 2 de la Ordenanza Municipal de Derechos vigente, que regula los permisos para el ejercicio transitorio de actividades lucrativas cuando no ocupen bienes nacionales de uso público. Dicho monto corresponde íntegramente al valor establecido en la citada ordenanza para este tipo de autorización, sin que se haya aplicado ningún cobro inferior, rebaja o exención”, aclararon a La Discusión.
Debate sobre uso
La concejala Catalina Sandoval no es partidaria de que la municipalidad continúe autorizando la organización de mega eventos en el predio cordillerano por ser una actividad incompatible con el contexto. No obstante, levantó el pulgar aquellas iniciativas con fines turísticos que permitan conciliar la naturaleza y la recreación.
“Solicito que se evalúe nuevos permisos para estas actividades. Por lo menos, desde mi punto de vista, no estoy en la parada de seguir dando permisos para estar realizando fiestas, siendo que es un recinto para actividades deportivas y familiares. Desde mi punto de vista, yo no seguiría autorizando para fiestas. Solicitarlo y que lo podamos poner en una comisión, donde evaluar las posibilidades”, expresó.
Si bien el concejal Yerson Soto no guarda reparos en dar luz verde a fiestas de esta índole en la montaña, sus críticas apuntaron a la baja suma que habría sido acordada.
Por ello, planteó la necesidad de modificar la ordenanza municipal para establecer cobros que permitan que el municipio obtenga un mayor ingreso cuando sus terrenos sean utilizados para actividades comerciales de este tipo.
“No estoy en contra de que se hagan fiestas en la montaña. Ningún problema, pero se tienen que hacer como corresponde. Son empresas que están ganando mucha plata con esto, ningún problema que ganen, pero cuando ganan plata en un espacio público, lo público también tiene que ganar. Estamos hablando del orden de los 400 o 500 millones de ganancias de una fiesta y nosotros recibimos 650 mil. Creo que no es proporcional. Entonces, por lo que averigue, esto es referente a la ordenanza que hoy tenemos. Entonces modifiquemos la ordenanza para adecuar a que estos eventos se sigan haciendo en espacios públicos con las condiciones como corresponden”, recalcó.
Ordenanza será analizada
Frente a este escenario, el alcalde de Chillán, Camilo Benavente, se mostró dispuesto a revisar la normativa que regula el arriendo y uso de terrenos municipales.
El jefe comunal planteó la posibilidad de convocar una comisión para analizarla ordenanza y determinar si corresponde modificar las condiciones actuales para este tipo de actividades.
“¿A lo mejor puedo cambiar la ordenanza?¿Solicito una comisión de Termas? para ver esa ordenanza. Para ver si cambia la ordenanza directamente. Entonces, así se prohíben estos eventos”, dijo.
El municipio evaluará la incorporación de un derecho específico para la utilización de bienes municipales en el sector cordillerano, materia que, conforme a la ley, corresponde definir en el mes de octubre de cada año.




