Muchas personas sienten que las experiencias de su vida podrían convertirse en un libro, pero no siempre saben cómo empezar. Con esa idea nace Proyecto Altavoz, iniciativa cultural creada en Chillán que abrió su convocatoria regional para formar nuevas voces literarias y dar espacio a las historias que nacen en barrios, campos y comunidades de Ñuble.
El programa fue seleccionado a nivel nacional con puntaje máximo (100 puntos) del Fondart Nacional de Fomento de la Lectura, Escritura y Comunicación Oral, perteneciente al Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio; reconocimiento que permitirá desarrollar un proceso formativo gratuito dirigido a 20 habitantes de la región interesados en aprender a escribir y narrar sus propias historias.
Según datos del proyecto, mientras la Región Metropolitana registra más de 17 mil inscripciones literarias anuales, Ñuble alcanza solo 244 obras, situación que evidencia una brecha de participación cultural que la iniciativa busca abordar mediante formación gratuita y herramientas digitales de difusión.
“Todos tenemos historias que contar. Muchas veces la oralidad fluye naturalmente, pero escribirlas resulta más difícil. Altavoz nace para entregar herramientas reales que permitan transformar esas vivencias en relatos capaces de representar la identidad individual y también la identidad viva de Ñuble”, explica Bárbara Riveros Muñoz, responsable del proyecto.
El programa contempla 52 horas de formación distribuidas en siete módulos teórico-prácticos bajo metodología de Aprendizaje Basado en Proyectos. Las clases se realizarán en modalidad semipresencial, con encuentros en el Centro Cultural Casa Gonzalo Rojas de Chillán, facilitando la participación de personas de sectores urbanos y rurales.
Quienes estarán encargados de impartir las clases son los talleristas Diana de la Fuente, Elgar Utreras, Federico Pastene, Bárbara Riveros, Ramón Muñoz Coloma, Leyla Selman y Jaime Ayala.
Además de aprender escritura creativa junto a talleristas profesionales y escritores invitados, cada participante convertirá su relato en un podcast narrativo, permitiendo que estas historias circulen más allá del territorio y conecten con nuevas audiencias. “Queremos descubrir las nuevas identidades de Ñuble y amplificar voces que normalmente no encuentran espacios culturales. El mayor requisito es tener ganas de contar una historia”, agrega Bárbara Riveros.



