El pasado 7 de agosto integrantes del Comité Ambiental Comunal de Chillán Viejo, en compañía del alcalde Jorge del Pozo y concejales, presentaron ante el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) las observaciones al proyecto denominado “Relleno Sanitario y Centro de Manejo de Residuos Ñuble Sustentable”, de la empresa Inversiones y Servicios Inser S.A. El proyecto se pretende emplazar en el sector Quilmo, en el mismo lugar donde operó el relleno sanitario de la empresa Enasa, cerrado por incumplimientos normativos, y que además colinda con el actual vertedero.
Ese mismo día, 7 de agosto, vecinos de Quilmo y Llollinco fueron convocados por la empresa Volta-Ecobío a la Participación Ciudadana Temprana del proyecto “Optimización Integral de la Gestión y Valorización de Residuos – Planta Ecobío”, que será ingresado durante este mes de septiembre al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA).
“Antes de su ingreso al sistema de evaluación ambiental en el mes de septiembre, la compañía ha ejecutado un proceso de Participación Ciudadana Temprana el pasado 11 de agosto, porque creemos que las mejores decisiones se construyen cuando quienes habitan el territorio pueden conocer, opinar y aportar desde las primeras etapas del proyecto y, especialmente, desde su diseño”, informaron desde Volta-Ecobío.
Este nuevo proyecto busca ampliar el actual relleno sanitario e industrial, y extender su vida útil. Considera un centro de clasificación y valorización de residuos reciclables de origen domiciliario e industrial, instalación de biodigestores, unidad de procesamiento de aceites de cocina usados y grasas para la transformación de residuos en biocombustibles, valorización y aprovechamiento de residuos industriales, optimización del relleno sanitario y depósito CITA y eficiencia en tratamiento de lixiviados y reutilización de agua industrial. A esto, se suman programas de educación ambiental y economía circular, generación de empleos verdes, alianza estratégica con la Asociación de Recicladores de Ñuble, entre otros aspectos.
“La iniciativa busca avanzar hacia una gestión de residuos más moderna, donde el foco esté puesto en la valorización y recuperación de recursos, disminuyendo progresivamente la cantidad de residuos destinados a disposición final y es aquí donde justamente coincidimos con los intereses declarados por el comité ambiental y el Desarrollo regional de Ñuble”, explicó la empresa.
“En este contexto, cualquier componente asociado a la continuidad de la operación y vida útil debe entenderse dentro de una estrategia más amplia: hacer que cada vez menos residuos terminen en disposición final y aumentar progresivamente aquellos que pueden ser recuperados”, agregaron.
Sorpresa en la comunidad
Como “un balde de agua fría” describieron los vecinos el momento cuando se enteraron del nuevo proyecto de expansión del relleno sanitario Volta-Ecobío, que actualmente recibe los residuos de comunas de Ñuble y de regiones vecinas, ha sido cuestionado y sancionado por sus emisiones contaminantes. Además, el relleno fue catalogado por un estudio de la ONU como el emisor número 31 a nivel mundial de metano a la atmósfera.
“Coincidió con la fecha en que nosotros presentamos las observaciones al proyecto del relleno sanitario de Inser, y ese mismo día nos empezó a llegar por distintos medios la invitación a la participación ciudadana temprana del proyecto que modifica los rellenos, tanto en industrial como el domiciliario, de Volta. Nos preocupó bastante, fue algo sospechoso que coincidiera tanto el término de un proceso con el inicio del otro”, explicó Manuel Palacios, presidente del Comité Ambiental Comunal de Chillán Viejo.
Aseguró que se trata de un megaproyecto, y que por su envergadura debe ser sometido a una Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) que permita una evaluación detallada de sus impactos y consecuencias, y no a una Declaración de Impacto Ambiental (DIA) como la empresa lo pretende ingresar.
“Asistimos a la participación ciudadana temprana en el sector de Llollinco, nos llevamos la impresión de que es un proyecto gigantesco, son muchos proyectos integrados en uno, una inversión de muchos millones de dólares, y que, sin embargo, va a ser presentado al Servicio de Evaluación Ambiental solamente como una Declaración de Impacto Ambiental (DIA), a pesar de la magnitud del proyecto. La verdad es que a nosotros no nos parece que eso amerite una DIA, en el sentido de que ya el relleno industrial ha presentado situaciones, circunstancias y efectos que han sido negativos, que han producido contaminación y malos olores, y, por lo tanto, con ese antecedente, una modificación para la ampliación del relleno industrial y sanitario, más otros proyectos que tienen considerados, nos parece que viene a agravar el problema y no a solucionarlo”, subrayó.
El dirigente manifestó que los proyectos, tanto de Inser como de Volta-Ecobío, hacen que Chillán Viejo se perpetúe como una zona de sacrificio, donde los vecinos desde hace muchos años conviven con malos olores provenientes de diversas fuentes.
“En Chillán Viejo tenemos el ‘Triángulo de las Bermudas’ de los malos olores, tenemos el plantel porcino de Maxagro, el relleno industrial, el relleno sanitario y la planta de tratamiento aguas servidas intercomunal de Essbio. Ya se nos viene el aumento de temperatura, y típicamente de septiembre en adelante ya empiezan a generarse episodios de malos olores de las distintas fuentes, incluso, los vecinos de Chillán también se han visto afectados. Esta es una situación que desde hace muchos años venimos reclamando y denunciando, y se ha fiscalizado por parte de los distintos servicios de la Superintendencia Medio Ambiente, de Salud, la Municipalidad de Chillán Viejo también ha estado involucrada”, dijo Palacios.
Por su parte, Ulises Lari, vecino de Quilmo y dirigente del Comité Ambiental Comunal de Chillán Viejo, recordó que desde hace décadas han estado luchando para que la comuna no se transforme en una zona de sacrificio, por eso desde un principio expresaron su rechazo a la propuesta de Inser, y ahora, se opondrán a la propuesta de ampliación del actual relleno.
“Sorpresivamente aparece Volta anunciando que en septiembre presentará un proyecto que, según ellos, va de la mano con la economía circular, pero que en la práctica trata de esconder o de disfrazar que el objetivo es la ampliación de sus rellenos domiciliario e industrial. Es decir, seguir enterrando la basura. Los chillanvejanos confiábamos en que esos rellenos tenían fecha de vencimiento y que en algún momento eso terminaría. De aprobarse el proyecto anunciado claramente se consolidaría una zona de sacrificio, porque en la práctica se trata de obtener permisos para nuevos rellenos que se emplazarían junto a los que están en operaciones”, precisó.
“Volta Ecobío se presenta ahora como una empresa preocupada del medio ambiente y de la valorización de residuos, habría que preguntarle qué porcentaje de la basura extra que recibirían se recuperaría con fines de reutilización y de reciclaje, y qué porcentaje iría a las celdas de disposición final. Ahí descubriremos que el negocio sigue siendo enterrar la basura, que es lo más fácil, económico y rentable”, agregó.
Asimismo, afirmó que el proyecto viene aparejado con ampliaciones para la disposición final de la basura, con utilización de terrenos que están fuera del predio que posee RCA (Resolución de Calificación Ambiental), y con arriendo de otros terrenos aledaños que le permitan cumplir con las áreas de seguridad. “Por eso decimos que este es un proyecto de nuevos rellenos, disfrazados con el rodaje de la economía circular”, dijo Lari.
“Expuestos a impactos”
El presidente del Comité de Desarrollo San Ramón, José Pino Cisterna, manifestó su preocupación por la iniciativa de Volta-Ecobío. Aseguró que, además de Quilmo y Llollinco, sectores como Santa Ana, Santa Elena, San Ramón, Pan de Azúcar, Valle Hermoso, Valle Escondido y Valle de la Luna también están expuestos a los impactos del relleno sanitario.
“El nuevo proyecto de Ecobío fue como un balde de agua fría, supuestamente el vertedero de ahora tiene una vida útil hasta el año 2034, pero con este nuevo proyecto pueden alargar más el tiempo, hasta 2050, y no viene a mejorar la calidad de vida de las personas, todo lo contrario. No podemos vivir con estos olores y en el verano se junta el mosquerío, bichos, usted no puede prepararse un alimento o servirse algo en el patio, porque en pocos segundos el plato o lo que se está comiendo está lleno de moscas”, comentó.
Pino también aseguró que esta situación afecta a quienes buscan desarrollar emprendimientos relacionados con la gastronomía. “Los emprendedores que quieren tener su restaurante, que quieran surgir en la vida, no pueden hacerlo porque, ¿quién va a ir a comer a un restaurante, a un lugar de comida rápida donde esté lleno de moscas? Nadie”, planteó.
Mientras que Osvaldo Muñoz, dirigente del sector Pan de Azúcar, lamentó la situación que viven los estudiantes de las escuelas Quilmo y Llollinco, que no pueden realizar actividad física en el patio debido al hedor que se percibe en el aire.
“Creo que está harto errada la empresa, hay dos colegios cerca del relleno sanitario, hay gente de edad. No podemos ser el segundo Tiltil, acá en el verano hay una hediondez que llega hasta Chillán, el metano es demasiado, no se ve, es invisible, pero hace mucho daño y no entiendo como pasa esto en una comunidad con tanta gente”, comentó.
Respecto de la eventual ampliación del relleno sanitario, el dirigente cuestionó las medidas ambientales que plantea la empresa.
“Siempre hablan lindo, que van a hacer esto, que no van a tener ningún olor, que van a trabajar con sistemas. No nos hagamos los tontos, porque ellos no van a hacer lo que están ofreciendo a la gente, por eso no estamos de acuerdo con eso. Ecobío pretende extender sus rellenos hasta 2050, pero eso debe cerrarse y listo, esos proyectos deberían realizarlo en un lugar donde no haya gente, donde no haya nada”, expresó.
Acciones a seguir
El Comité Ambiental Comunal de Chillán Viejo ya trabaja en la información preliminar que tienen del proyecto para su revisión, sin embargo, no será hasta que ingrese al SEA cuando se conozcan los detalles. También esperan que se realicen jornadas de participación ciudadana.
“Los vecinos ya nos estamos informando y obviamente que cuando la empresa ingrese la Declaración de Impacto Ambiental, vamos a hacer la revisión del proyecto. Hay que aclarar que una DIA no tiene participación ciudadana obligatoria, por lo tanto, como vecinos vamos a solicitar al Servicio de Evaluación Ambiental que se abra el proceso de participación ciudadana y esperamos que así sea, y que también se revise la pertinencia de que el proyecto se ha presentado como una Declaración de Impacto Ambiental y no como una Evaluación de Impacto Ambiental, que creo que es lo que correspondería por la magnitud del proyecto, y por los antecedentes anteriores de ejecución del proyecto”, precisó Manuel Palacios.
“En estos momentos Volta está con un proceso de sancionatorio por infringir lo autorizado por su propia Resolución de Calificación Ambiental vigente. A ellos se les detectó infracciones tanto en el volumen de residuos que están ingresando al relleno como en la cota, llevan años infringiendo la propia RCA que los habilita a poder seguir trabajando”, agregó.
Mirada del municipio
El alcalde de Chillán Viejo, Jorge del Pozo, manifestó su preocupación ante el megaproyecto de ampliación del relleno sanitario y sostuvo que el territorio ha soportado durante años una concentración de actividades que generan externalidades ambientales, por lo que cualquier nueva iniciativa debe considerar los impactos acumulativos sobre las comunidades.
“Como municipio no podemos aceptar que el desarrollo de la infraestructura sanitaria del país se concentre sistemáticamente en un mismo territorio sin considerar sus impactos acumulativos y la calidad de vida de quienes viven allí”, afirmó.
Del Pozo planteó que el análisis no debe limitarse a la ampliación del recinto, sino que debe considerar la capacidad de carga del territorio y cuánto más puede soportar.
“Si a una comunidad que ya convive con olores, tránsito de camiones, impactos sobre sus caminos y una permanente preocupación por su entorno se le agregan nuevos proyectos de disposición de residuos, evidentemente estamos frente a una situación que requiere una mirada integral”, precisó.
Respecto de una eventual extensión de la vida útil del relleno sanitario, el alcalde enfatizó que la principal preocupación debe ser el bienestar de los habitantes del sector. “Antes de discutir toneladas, superficies o años adicionales de operación, debemos preguntarnos qué significa esto para las personas que viven en el territorio”, sostuvo.
Aseguró que el municipio mantendrá una postura activa durante el proceso. “La posición del Municipio y de los vecinos de Chillán Viejo es clara y certera, nuestra comuna no puede ser considerada el lugar donde se resuelvan indefinidamente los problemas de disposición de residuos de otras comunas o regiones. Vamos a mantener una posición de defensa del territorio y de nuestros vecinos, entregando los antecedentes técnicos que correspondan y participando activamente en las instancias institucionales que permita la normativa”, precisó el alcalde.
Evaluación de Inser
Mientras se espera el ingreso del proyecto de ampliación de Volta-Ecobío, en el Servicio de Evaluación Ambiental avanza el proyecto “Relleno Sanitario y Centro de Manejo de Residuos Ñuble Sustentable” de Inser S.A, con una capacidad para recibir cerca de 7.300 toneladas mensuales de residuos domiciliarios, proyectando una vida útil de 13 años. La iniciativa considera además una planta de tratamiento de lixiviados y una planta de valorización para reciclaje.
A principios de agosto culminó el proceso de consulta ciudadana. “En este momento, el SEA ya le entregó a la empresa el Icsara (Informe Consolidado de Solicitud de Aclaraciones, Rectificaciones y/o Ampliaciones), documento que recoge todas las observaciones que hicieron los servicios, que son los organismos de la administración del Estado con competencias ambientales. Este documento tiene 117 páginas, por lo general estos Icsara son mucho más pequeños, de 30 a 40 páginas con observaciones, este proyecto recibió el triple de observaciones, por lo tanto, es una señal de que el proyecto que presentó Inser era muy deficiente, no tenía todos los antecedentes necesarios para ser un buen proyecto”, explicó Manuel Palacios, presidente del Comité Ambiental Comunal de Chillán Viejo.
Inser tiene hasta el próximo mes de enero para entregar sus aclaraciones y complementar información. “Sin embargo, hay observaciones de los servicios en que les pide que hagan nuevos estudios. Entonces, obviamente que, si la empresa necesita hacer nuevos estudios, no le basta de aquí a enero para poder hacerlos, porque hay estudios que se tienen que hacer por muchos meses”, dijo.
En relación a este proyecto, el alcalde de Chillán Viejo, Jorge del Pozo, comentó: “esperamos que este proyecto no llegue a concretarse, especialmente considerando que ha sido presentado en años anteriores y no ha logrado prosperar. Creemos que esta reiterada situación da cuenta de las dificultades e impactos que representa desarrollar este tipo de iniciativas en un territorio que ya enfrenta una importante carga ambiental”.




