En la considerada elecciones más reñidas de la historia del país, Lula da Silva aventajaba anoche a Flávio Bolsonaro con más del 90 % de las urnas escrutadas. El actual presidente sumaba a eso de las 21 horas de Chile un 51,62 % de los votos, frente al 48,38 % del senador conservador.
Los últimos colegios electorales de Brasil cerraron sus puertas a las 19:00 hora local para reanudar inicio al recuento de votos en la segunda vuelta electoral, poniendo fin al plazo extraordinario de dos horas fijado por la Corte Suprema. Una parte sustancial de las escuelas cerró a las 17:00 hora local, el horario original de cierre y parte continuó dos horas más por orden judicial, en medio de un clima de marcada confusión entre las autoridades de mesa.
La confusión se apoderó de muchos centros de votación. Algunos ya habían cerrado sus puertas cuando la decisión —tomada por un magistrado del Tribunal Supremo tres minutos antes de la hora prevista para el cierre— les fue comunicada varios minutos después de que ya hubieran concluido sus operaciones; el recuento de resultados quedó en suspenso hasta que finalizó el periodo adicional de dos horas.
La decisión abrió la puerta a posibles impugnaciones legales, independientemente de quién resulte ganador. Previo al cierre, el equipo de Lula indicó que ya estaba estudiando medidas legales debido a una “injerencia en el proceso electoral”, según declaró Edinho Silva, presidente del Partido de los Trabajadores, al que pertenece Lula. La campaña de Bolsonaro no se pronunció al respecto.




