Durante octubre, el grabado ha ocupado distintos espacios de Ñuble a través de exposiciones, encuentros internacionales y talleres que han permitido acercar al público a una disciplina que combina técnicas tradicionales con nuevas formas de creación. Uno de los principales hitos de esta programación ha sido la segunda versión internacional del Mes del Grabado, iniciativa que comenzó en septiembre con una exposición de grabado contemporáneo en la Galería Violeta Parra del Teatro Municipal de Chillán. La muestra, que permanecerá abierta hasta el próximo 31 de octubre, reúne 34 obras de 22 artistas provenientes de Chile, Argentina, Brasil y Uruguay, con una selección realizada por el artista y curador José Agustín Córdova.
La iniciativa forma parte de las actividades por los diez años del Teatro Municipal de Chillán y permite que el público conozca distintas técnicas y aproximaciones a una disciplina cuya producción abarca desde procedimientos tradicionales de impresión hasta propuestas contemporáneas.
El curador José Agustín Córdova explicó que el encuentro busca poner en valor el grabado en la región y fortalecer la relación artística con Argentina, junto con incentivar la profesionalización y circulación de las obras de artistas visuales de Ñuble.
Espacio de encuentro
Otra de las actividades que ha marcado octubre es la exposición internacional “SUR: Cordillera y después”, inaugurada el 9 de octubre en el Museo Internacional de la Gráfica de Chillán. La muestra, concebida y curada por la artista argentina Susana Groisman, reúne a creadores de distintas localidades de Chile y Argentina, además de integrar a la Asociación de Grabadores y Grabadoras del Biobío.
La exposición también se inscribe en la trayectoria del Museo Internacional de la Gráfica, institución que cumple tres décadas de actividad vinculada a la difusión y conservación de las artes gráficas. El encargado del recinto, Luis Arias, destacó durante la presentación de la muestra que este tipo de iniciativas contribuye a fortalecer los vínculos artísticos regionales e internacionales, además de permitir al público conocer nuevas expresiones de la gráfica contemporánea.
La programación incorporó también una actividad formativa, mediante un taller de experimentación gráfica que abordó procedimientos como la xilografía y el grabado verde.
Identidad territorial
La creación regional también ha encontrado espacio durante octubre a través de propuestas que utilizan el grabado para abordar elementos de la memoria, la naturaleza y la vida cotidiana de Ñuble. Una de ellas es “Alas del mar”, exposición de la artista visual María José Sepúlveda, presentada en la Sala de Arte Mercado de Chillán. La muestra reúne xilografías realizadas en blanco y negro a partir de imágenes de aves chilenas y escenas vinculadas al mundo rural. La exposición, abierta hasta el 28 de octubre, también permite incorporar el grabado a un espacio de circulación cotidiana como el Mercado Municipal, acercando estas manifestaciones a públicos que no necesariamente frecuentan museos o galerías especializadas.
Una aproximación diferente a la memoria regional es la que desarrolla el artista Sergio Méndez de la Fuente en “Surcos y Grabados: Memorias del Movimiento Campesino”, proyecto itinerante que comenzó su recorrido durante octubre en la Casa de la Cultura de San Fabián.
La exposición reúne quince xilografías que abordan experiencias y procesos históricos vinculados al campesinado chileno, particularmente las transformaciones sociales y territoriales desarrolladas durante el siglo XX.
Las obras representan escenas asociadas al trabajo agrícola, la organización campesina y los cambios que marcaron la historia rural, incluyendo los procesos relacionados con la Reforma Agraria y la sindicalización de los trabajadores del campo.
La propuesta tiene también una dimensión autobiográfica, considerando que Méndez participó en movilizaciones campesinas desarrolladas en Ñuble durante la década de 1960, experiencia que constituye parte de la memoria abordada en su trabajo artístico. Tras su presentación en San Fabián, el proyecto contempla nuevas exhibiciones en San Carlos durante noviembre y posteriormente en Chillán, en diciembre, extendiendo su circulación hacia distintas comunidades de la región




