Señor Director:
Agroseguros informó en septiembre que 12 productores de Bulnes recibieron indemnizaciones por más de $66 millones mediante seguros agrícolas, ganaderos y apícolas. Son casos concretos de protección, aunque ese monto no permite saber qué proporción de las pérdidas regionales quedó cubierta.
Karlan y colaboradores (2014), en The Quarterly Journal of Economics, encontraron en experimentos con agricultores de Ghana que asegurar el riesgo de lluvias podía aumentar la inversión productiva. También observaron la importancia de confiar en el pago y de la diferencia entre el indicador asegurado y la pérdida efectiva. Es evidencia extranjera sobre seguros indexados, no una evaluación de las pólizas chilenas.
Para Ñuble propongo evaluar la protección por cultivo y comuna, considerando deducibles, exclusiones y la proporción de la pérdida indemnizada. El plazo de pago debería compararse con la fecha en que el productor necesita financiar su siguiente ciclo.
Contar pólizas contratadas deja incompleta la evaluación. Una cobertura útil debe corresponder al riesgo que enfrenta el predio y permitir recuperar capacidad productiva cuando ocurre el siniestro. Esa información ayudaría a revisar el diseño de los seguros y de sus subsidios antes de la próxima temporada.
Juan Alberto Díaz
Ingeniero comercial



