Señor Director:
Las recientes cifras del Simce revelan una realidad crítica: casi la mitad de los estudiantes de 2° medio no comprende adecuadamente lo que lee. Al mismo tiempo, la inteligencia artificial se consolida aceleradamente como el “copiloto” por defecto para resolver tareas cognitivas cotidianas. Este cruce nos impone una alerta urgente: el riesgo de que profesionales y estudiantes en formación utilicen la IA como un atajo para eludir el esfuerzo analítico, enmascarando vacíos estructurales de comprensión lectora en lugar de superarlos.
El verdadero desafío formativo no radica únicamente en alfabetizar en nuevas tecnologías, sino en desarrollar el criterio reflexivo necesario para saber delegar sin perder la autonomía del pensamiento.
Cristóbal Hollstein
Director de Educación Continua Uniacc




