Señor Director:
Esta semana se dio a conocer un crítico informe de Contraloría: pacientes con riesgo vital esperaron hasta 73 horas por atención de urgencia, y más de 143 mil pacientes de mayor gravedad no fueron atendidos en plazo. Más allá de estas cifras alarmantes, como sector de salud tenemos un desafío de cara a la saturación del sistema en general.
El informe de Contraloría confirma que el colapso hospitalario no es solo un problema de recursos, sino de nudos burocráticos y fallas severas en los flujos de atención. La pregunta lógica es ¿cómo trabajamos para solucionar estas brechas? La respuesta no está solo en sanciones administrativas, sino también en un cambio profundo en la gestión de la demanda de urgencias, donde la colaboración del sector público y privado puede marcar la diferencia.
Chile ya tiene experiencia en modelos de atención. En esa línea, en Interclínica trabajamos en la gestión de urgencias donde el tiempo entre el ingreso administrativo del paciente, -registro de datos y la categorización mediante triage- hasta que el paciente es atendido por un médico, no deben transcurrir más de 30 minutos. Con esa meta, el 90% de los pacientes logra ser atendido dentro de ese tiempo.
La salud de urgencia no acepta más plazos ni excusas y para eso todos, el mundo público y privado, estamos llamados a colaborar y compartir experiencias con un único objetivo: dar una atención oportuna y salvar vidas.
Manuel González
Director Médico de Interclínica



