Señor Director:
Se habla diariamente de inteligencia artificial, pero todavía no hemos comprendido que estamos frente a una de las grandes batallas culturales de la humanidad. Durante siglos, nuestras sociedades discutieron sobre libertad, igualdad, democracia, ciencia, religión, trabajo y derechos. Hoy aparece una nueva pregunta civilizatoria: ¿Utilizaremos la tecnología para desarrollar al ser humano o terminaremos adaptando al ser humano a las necesidades de la tecnología?
Esta batalla tendrá, al menos, cinco grandes frentes: la verdad, frente a la desinformación generada o amplificada por IA; el trabajo, frente a la automatización; la educación, que deberá enseñar a pensar y crear más que solamente memorizar; el poder, ante la concentración de datos y capacidades tecnológicas; y la humanidad, es decir, qué valores y capacidades humanas queremos preservar y desarrollar.
Necesitamos aprender a utilizarla para ampliar nuestras capacidades, mejorar la educación, descubrir sus peligros, acelerar la ciencia, aumentar la productividad y resolver problemas complejos, pero manteniendo al ser humano como finalidad y no simplemente como recurso.
La gran pregunta del siglo XXI no es solamente ¿qué podrá hacer la inteligencia artificial? Es ¿qué decidiremos hacer los seres humanos con ella? Quizás esa sea la verdadera batalla cultural de nuestra época y dejemos nuestras batallas “obsoletas” que ya tienen ganadores.
Jorge Porter Taschkewitz



