Los últimos estudios regionales muestran a un Ñuble con un porcentaje de población de personas sobre los 66 años, de un 23,7% y de ellos, una gran parte vive en la ruralidad de la región más pobre del país.
Por lo demás, hasta 2024, los datos del Servicio Nacional del Adulto Mayor, hablaban de un 10% que vive en la pobreza y cerca de 18 mil de estas personas, en soledad.
Si a esto se añade una alta tasa de dependencia física, analfabetismo digital y escasas redes de apoyo, se abre un segmento demasiado vulnerable para la delincuencia.
“Cada vez sabemos de más y más casos de personas adultas mayores que están siendo estafas acá en Ñuble y lo peor es que no existe un programa realmente eficiente para protegerlos”, advierte Daniel Balmaceda, presidente de la Asociación de Adultos Mayores de Chillán.
Y las cifras de la Fiscalía Nacional lo respaldan: En siete años, las denuncias por este tipo de delitos pasaron de 1.969 casos a 9.180, lo que equivale a un alza del 366%.
En Consecuencia, Balmaceda plantea que “necesitamos que esto sea abordado por las respectivas municipalidades, ya que si bien la PDI o la gente del Senama nos da charlas, nos explican cómo funcionan las estafas telefónicas o por correos electrónicos, las personas que viven en los campos, los que están postrados o no participan de los clubes, no tienen cómo protegerse”.
Los testimonios del dirigente encuentran respaldo por parte de la abogada del Sename Ñuble, Lorena Sandoval, quien añade un dato preocupante.
“Estos delitos, que nosotros calificamos como perjuicio patrimonial, al ser investigados, en muchas ocasiones se descubre que los victimarios son personas de su misma familia, o bien vecinos que por años se han ganado su confianza, precisamente por la falta de una red familiar que los apoye”.
Dentro de los casos que han revisado y luego denunciado a Fiscalía, destacan personas ciegas, inválidas o que no saben leer. “Y lo peor, es que hay una cifra negra que estimamos alta, ya que a muchos les da vergüenza reconocer que fueron engañados o bien tienen miedo a ser regañados por sus familiares”, detalla.
El delito más denunciado
El subprefecto Alexis González, jefe de la Brigada de Delitos Económicos de la PDI de Chillán, sostuvo que el modo de operar que más los afecta es el de los “llamados telefónicos en que inventan una historia que parece ser creíble, por ejemplo dicen ser ejecutivos bancarios, sin embargo lo que pretenden es obtener claves de acceso a las cuentas de las víctimas y así sustraer el dinero”.
Este año, la estafa ha sido el delito más denunciado en su unidad, con 199 casos; y el séptimoque más ha ingresado a la Fiscalía Regional de Ñuble, con 41.831 casos, entre víctimas adultas y jóvenes.



