Mejorar la calidad de vida de las personas es uno de los objetivos del Fosis y un ejemplo de ello es el apoyo y trabajo que se realiza con 163 familias de Ñuble que participan en el programa Habitabilidad.
La iniciativa se ejecuta mediante un trabajo coordinado entre el Ministerio de Desarrollo Social y Familia, Fosis y las municipalidades, se caracteriza por entregar mejoras habitacionales como reparación o instalación de techos y revestimientos; o construcción de baños, ampliaciones u otras obras, dependiendo de las necesidades identificadas por las familias y los profesionales.
A lo anterior, se suma la entrega de equipamiento como camas, ropa de cama, mobiliario, comedores, cajoneras y despensas, cocina a gas y set de cubiertos, entre otros.
El Programa Habitabilidad también implementa talleres para que las familias reciban orientación sobre el correcto uso de los artículos recibidos, y cuidado y mantención de las viviendas, en los que se refuerza la importancia de generar espacios seguros, funcionales y saludables al interior de sus viviendas.
El seremi de Desarrollo Social y Familia, Alan Ibáñez, valoró el trabajo que beneficia a las familias de la región. “Este programa cambia la vida de las familias y es eso lo que buscamos, de esta manera, sus habitaciones serán más cómodas, presentarán mejores condiciones para resguardarse del frío o el calor, en síntesis, dejamos en evidencia, con hechos palpables, el trabajo que nos encomendó el presidente José Antonio Kast que es poner a las familias en el centro de la gestión del Gobierno”.
El director regional del Fosis, Erick Jiménez, valoró el aporte de la iniciativa que está dirigida a familias que pertenecen al subsistema Seguridades y Oportunidades. “Llegamos con el Programa Habitabilidad a diferentes comunas de Ñuble, que realiza intervenciones o entrega de equipamiento para el hogar, de acuerdo con las necesidades de cada familia. Estamos contentos, ya que no solo se cambia la vida de una persona, sino que de todo un grupo familiar”.
Una de las familias participantes del programa es la que encabeza Carla Noriega de Coihueco, quien expresó que «lo que nos entregaron nos sirve para la comodidad de mis hijos, ya que les implementaremos un espacio donde puedan descansar bien, donde tienen su espacio y su cama, que es lo que nos costaba adquirir».
El también coihuecano, Mauricio Aravena, recibió equipamiento para su hogar, que se construye en la zona rural de Bureo. «Una de las cosas que más necesitábamos era cama para los niños, estamos muy agradecidos».
Otra de las beneficiadas fue Maribel Núñez de Pemuco, cuya casa, tras dieciocho años, por fin, cuenta con revestimientos en techo y muros. «Esto es maravilloso, es una ayuda del cielo, es un cambio radical».
El programa, cuya inversión regional es de $933 millones, también se implementó en San Nicolás, donde una de las familias que recibieron el apoyo fue la de Wilson Vallejos, quien expresó: «Esto, para mí, es una alegría. Mis niños van a estar mejor, van a estar más cómodos y dormirán mejor. El proyecto es muy bueno, ojalá esto le toque a otras familias para que estén más tranquilas, así como estoy yo ahora».
Esta iniciativa está dirigida a familias del Subsistema Seguridades y Oportunidades que tienen problemas de habitabilidad, por lo que no es postulable.




