La derrota ante Deportes La Serena todavía pesa, pero en Ñublense ya no quieren seguir mirando hacia atrás. Después de encadenar tres caídas en una semana, el técnico Juan José Ribera reconoció que el plantel atravesó días difíciles, aunque aseguró que el equipo ya está de pie y concentrado en recuperar terreno este sábado frente a Everton, en el estadio Nelson Oyarzún.
“Perdimos tres partidos en una semana y habíamos perdido tres partidos en el año”, graficó el entrenador, quien evitó dramatizar la racha, pero no escondió el impacto que tuvo en el grupo. La seguidilla ante Limache, Deportes Concepción y La Serena, sumada a los extensos desplazamientos, significó un desgaste físico y emocional que, a juicio del DT, terminó influyendo en el rendimiento.
Ribera fue especialmente autocrítico con la presentación ante Limache, partido que calificó como el más bajo de los tres. Distinto fue su análisis de los encuentros ante Concepción y La Serena, donde, según explicó, Ñublense mostró mayor competitividad. “Ahora lo más importante es levantarnos, trabajar y entrenar”, planteó.
El técnico también reveló que la jornada posterior a la última derrota fue particularmente compleja para el plantel. Hubo una conversación “difícil” con los jugadores, pero el trabajo del miércoles permitió comenzar a cambiar el ánimo. Para Ribera, la clave está en volver a recuperar la energía que acompañó al equipo durante buena parte de la temporada.
Objetivo intacto
Y existe un motivo concreto para hacerlo. Ñublense suma 32 puntos y está apenas a una unidad de la zona de clasificación a copas internacionales, por lo que el duelo con Everton aparece como una oportunidad directa para volver a acercarse al objetivo. “Nos quedan ocho partidos del torneo nacional” y una llave de Copa Chile frente a Puerto Montt, recordó el DT.
La exigencia, sin embargo, también nace de las expectativas que el propio equipo fue generando. Ribera admitió que el plantel se ilusionó incluso con pelear por un cupo a la Copa Libertadores, luego de haber estado tercero en la tabla. Por eso, quedar séptimo hoy genera una sensación distinta a la que habría existido al inicio del campeonato.
“Nosotros no nos conformamos con eso”, afirmó, apuntando a que el objetivo es cerrar la temporada con un logro, ya sea en el torneo nacional o en la Copa Chile, y volver a llevar a Ñublense a una competencia internacional.
El entrenador también valoró el buen ambiente interno del plantel y llamó a cerrar filas entre jugadores, cuerpo técnico, dirigentes, hinchas y entorno. La derrota, sostuvo, debe servir para reaccionar y no para profundizar la frustración.
Después de Everton vendrá una breve pausa antes de afrontar la llave de Copa Chile ante Puerto Montt, aunque el calendario volverá a exigir al plantel con viajes extensos y poco descanso. Por ahora, Ribera insiste en mirar solo el próximo desafío: recuperar ante Everton la versión competitiva que permitió a Ñublense soñar en grande durante esta temporada.
El objetivo sigue al alcance. Y para el técnico, la respuesta debe comenzar este sábado.




