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De la vid a las hortalizas: así se está adaptando la agricultura al desierto chileno

Proyectos desarrollados en Atacama muestran cómo hidroponía, monitoreo hídrico y nutrición especializada están ampliando las alternativas para producir bajo condiciones desérticas.

La agricultura en las zonas desérticas de Chile avanza mediante proyectos que combinan cultivos adaptados, sistemas protegidos, manejo eficiente del agua y nutrición vegetal.

Atacama ofrece ejemplos concretos de cómo estas tecnologías están pasando desde la investigación y transferencia técnica hacia los predios.

¿Qué iniciativas de agricultura en el desierto existen actualmente en Chile?

En el norte de Chile existen iniciativas que combinan hidroponía, riego tecnificado, monitoreo satelital y manejo especializado de cultivos para producir bajo condiciones de escasez hídrica. Atacama concentra varios ejemplos que durante 2026 han llevado estas tecnologías desde la investigación y transferencia técnica hacia predios de agricultores locales.

La nutrición vegetal especializada forma parte de este proceso de adaptación. SQM desarrolla soluciones para fertirriego, aplicación foliar, suelo e hidroponía, que pueden incorporarse a sistemas donde agua y nutrientes requieren un manejo ajustado a las condiciones del cultivo.

Uno de los casos más visibles en 2026 está ocurriendo con la hidroponía. INIA Intihuasi trabaja con agricultores de distintas comunas de Atacama en la construcción y manejo de invernaderos destinados a cultivos hidropónicos.

A estas experiencias se suma el uso de imágenes satelitales e información meteorológica para apoyar la programación del riego.

Estas experiencias muestran que la agricultura en el desierto chileno está avanzando mediante la combinación de distintas tecnologías y prácticas, más que a partir de una solución única.

SQM: La agricultura desértica requiere varias soluciones a la vez

Las condiciones áridas obligan a mirar simultáneamente disponibilidad de agua, ambiente protegido y nutrición. En un sistema hidropónico, por ejemplo, los nutrientes llegan a las raíces disueltos en agua y su concentración debe controlarse.

Esto explica por qué la agricultura tecnificada utiliza nutrientes diseñados para sistemas específicos. SQM desarrolla soluciones de nutrición vegetal para fertirriego, aplicación foliar y suelo, junto con programas orientados a hidroponía. Su portafolio incluye marcas como Ultrasol, Qrop, Speedfol y Allganic.

El agua también comienza a gestionarse con herramientas que hace pocos años estaban lejos del alcance cotidiano de pequeños productores. En julio, agricultores de Alto del Carmen aprendieron a utilizar información meteorológica e imágenes satelitales para programar el riego.

La combinación de ambas experiencias muestra hacia dónde se mueve parte de la agricultura en el norte chileno. No existe una tecnología única que permita producir en el desierto. Hay sistemas de cultivo que reducen la dependencia del suelo, herramientas para conocer mejor la demanda hídrica y programas nutricionales adaptados a métodos de aplicación más precisos.

Atacama está funcionando así como un territorio donde varias de esas soluciones pueden observarse en condiciones reales y, especialmente, en explotaciones de menor escala.

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