Si alguna vez pensaste que Netflix o Spotify te conocen mejor que tu pareja, es porque realmente es así. Aunque esta realidad viene con trampa. Sigue leyendo para conocer cómo funcionan los algoritmos de recomendación, la realidad aumentada o mixta y lo que algunos usuarios están haciendo para volver a los orígenes.
La realidad aumentada entra de lleno a los hogares
Lo que en algún momento se reservó para frikis de la tecnología que tenían un dispositivo VR en sus hogares, ahora se extendió a un público más amplio, a través de la realidad aumentada o realidad mixta.
Las experiencias inmersivas pueden ser de distintos tipos, desde conciertos en realidad virtual y narrativas interactivas hasta experiencias de casino en vivo en las que los jugadores acceden a mesas de juegos de paño (ruleta, blackjack o póker, por ejemplo) dentro de entornos virtuales cuidadosamente diseñados.
Aunque la realidad virtual sigue dependiendo de gafas especiales, la realidad aumentada puede gestionarse con cualquier smartphone. Eso abre la puerta a nuevas formas de interacción con el dispositivo y el entorno, abriendo el juego a sitios de casino, videojuegos e incluso plataformas de venta que permiten calcular el espacio que ocupará ese sofá que vas a comprar.
La promesa de navegación manos libres y compras inmersivas desde el hogar, que durante años fue una demostración en ferias tecnológicas como el CES de Las Vegas o el Mobile World Congress de Barcelona, empieza a materializarse como producto de consumo real.
¿Los algoritmos te adivinan el pensamiento?
Los algoritmos de recomendación están por todas partes, desde el scroll infinito de las redes sociales hasta los buscadores de video en las plataformas de streaming.
Si sientes que Netflix te recomienda mejores películas que tus amigos o tu pareja, es porque conoce tus gustos mejor que ellos, después de analizar tus consumos durante años y cruzarlos con tus datos personales, como la ubicación, edad, etc.
Aunque estos algoritmos existen desde hace tiempo, sus sistemas de recomendación siempre fueron ligeramente torpes. Sugerían en base a lo que ya habías visto, o canciones del mismo género que las últimas que habías escuchado. Más de lo mismo.
Sin embargo, después de años perfeccionando el sistema a fuerza de inteligencia artificial, estas empresas están arrasando en 2026. Cruzan datos horarios, duración de las sesiones, patrones de pausa y hasta el ritmo con el que se navega por los menús para construir un perfil de usuario mucho más preciso.
Este nivel de personalización tiene un efecto directo sobre cómo se consume entretenimiento y también sobre lo desafiante que es salir de la plataforma para dedicarse a otras actividades. Las sesiones son más largas, más inmersivas y más satisfactorias, porque la fricción entre el usuario y lo que quiere experimentar se reduce al mínimo.
Reed Hastings, cofundador y ex-CEO de Netflix, afirmó en 2017 que el mayor competidor de la plataforma no son HBO o Amazon, sino el sueño. Si bien la frase fue criticada por la prensa, no deja de poner de manifiesto una gran verdad: las plataformas están dispuestas a sacrificar el descanso de sus usuarios en nombre de la retención.
El regreso de lo retro: nostalgia con potencia moderna
En parte como una respuesta a lo anteriormente expuesto, surge una tendencia que nada a contracorriente. Millones eligen volver a los píxeles, a los controles físicos y a la estética de las consolas de los ochenta y noventa.
La nostalgia no es nueva, pero en 2026 encontró un vehículo diferente, el hardware híbrido. Dispositivos como el Gamesir Pocket Taco o el 8BitDo FlipPad transforman los teléfonos móviles en consolas verticales que replican la forma y la sensación de una Game Boy original.
Algunos fabricantes ya tomaron nota y ofrecen dispositivos que sí tienen conectividad moderna, compatibilidad con servicios en la nube y una biblioteca de juegos que mezcla títulos clásicos con producciones indie actuales diseñadas con estética retro.
Después del regreso de los vinilos, los CDs vuelven a estar de moda e incluso algunos están comprando walkmans para redescubrir la experiencia del sonido sin cortes, publicidades ni notificaciones.
Lo analógico volvió con fuerza a través de plataformas de compra-venta de segunda mano y de fabricantes que quieren revivir objetos que ya estaban en desuso.
El despertar de una generación harta del algoritmo
¿Por qué vuelve lo retro con tanta fuerza? En parte, por contraste. Mientras el entretenimiento es un sector cada vez más automatizado y personalizado por algoritmos, hay algo reconfortante en la sencillez de poner un cartucho, un cassette o un CD y jugar sin actualizaciones, sin notificaciones y sin configuraciones previas.
Lo retro ofrece exactamente lo que la hiperconectividad no puede dar, fricción cero de otro tipo, la que viene de lo familiar. En definitiva, lo que une a estas tres tendencias no es la tecnología en sí, sino lo que proponen sobre cómo vivimos.
En 2026, el entretenimiento está más presente que nunca en la vida de las personas en Chile. De hecho, hay quienes pueden pensar que “estamos demasiado entretenidos” y distraídos. Por eso, hay una generación que busca volver a las bases de la música, el cine y el arte, aunque sea por un rato y de vez en cuando.




